Internacional

Cumbre del clima de París afronta dura tarea tras modesto acuerdo en Lima

Este año está previsto que sea el más cálido, o entre los más cálidos de los que se tiene registro, según la agencia meteorológica de la ONU.

LIMA. Una cumbre en París en 2015 afrontará la dura tarea de alcanzar un acuerdo de la ONU para reducir el cambio climático después de que unas caóticas conversaciones preparatorias en Lima frustrasen la esperanza de que la cooperación entre Washington y Pekín fuera un alivio mágico a la parálisis mundial.

Como mucho, París puede tener una oportunidad para reformar un sistema de conversaciones de la ONU más de 11.000 delegados asistieron a las conversaciones de dos semanas en Lima y encontrar maneras de impulsar las actuaciones a largo plazo para contener las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero.

Tras un agitado final con dos días de retraso el domingo, unos 190 gobiernos acordaron sólo algunos bloques modestos para una cumbre en París pese a las altas expectativas de un resultado positivo después de que China y Estados Unidos, los dos mayores emisores de estos gases en el mundo, acordaran conjuntamente el mes pasado limitar las emisiones.

Pero el impulso político del acuerdo dio paso a las familiares divisiones y “líneas rojas” que habitualmente acaban con las negociaciones, especialmente sobre la pregunta de cómo diferenciar las responsabilidades de los países ricos y pobres.

“El anuncio de Estados Unidos y China dio un cambio fundamental poniendo a un nivel más igualitario a países desarrollados y en desarrollo. No sorprende que en Lima muchos países en desarrollo se echasen atrás”, dijo Elliot Diringer, del Centro para Soluciones de Energía y Clima.

La ONU dijo que ya está claro que las promesas de frenar las emisiones en una cumbre en París en diciembre de 2015 serán demasiado débiles como para estar en línea con la meta de la ONU de limitar el calentamiento global a dos grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Sin embargo, el 2015 alberga una esperanza para reformar el sistema de la ONU para controlar los gases de efecto invernadero a los que se culpa de causar olas de calor, inundaciones, sequías y el aumento del nivel del mar.

París podría marcar un cambio en dos décadas de diplomacia hacia un sistema más tecnocrático que permitiría a los estados hacer promesas individuales para limitar el calentamiento que serían comparadas y endurecidas en los próximos años. (Reuters/ La Nación)