Internacional

«Basura cero 2030», ambicioso plan de chilena Isla de Pascua para mantener prístino su territorio

HANGA ROA, «Es una injusticia climática que nuestros niños, abuelos, familias estén recogiendo esa basura», dijo la directora de Medio Ambiente de la Municipalidad de Rapa Nui, Vairoa Ika, el territorio chileno que encabeza el ambicioso plan «Basura cero 2030» que busca eliminar y concientizar al mundo sobre los desperdicios que las corrientes marinas llevan a sus costas.

En los años 90, los habitantes de Rapa Nui, conocida como Isla de Pascua o «El ombligo del mundo» por estar en medio del Pacífico y ser el territorio más remoto del Planeta, comenzaron a ver cómo tristemente la basura arribaba a sus costas, en especial a playas paradisiacas como Anakena, un lugar considerado sagrado y con arenas coralinas.

«A principios de los 90 éramos basura cero. Están los recuerdos, están las prácticas, y la idea es justamente compartirlo», explicó Ika a Xinhua.

Diario llegan a las costas de Rapa Nui unos 12.000 objetos de macro basura, cifra que aumenta de manera exponencial a 4,4 millones de objetos al año y que en su mayoría se transforman en micro plástico, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esta situación se convierte en el mayor enemigo de la isla del Pacífico Sur, distante a 3.700 kilómetros de Chile continental.

Para paliar este escenario, en la Municipalidad de Rapa Nui se desarrolla el plan «Basura cero 2030» que busca concientizar a la población local, a Chile y al mundo sobre el daño que ocasionan los residuos lanzados a los océanos.

Rapa Nui es un territorio reconocido por la ONU en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, debido a su abanico de iniciativas que buscan educar desde la infancia sobre la importancia de la protección a la naturaleza.

Las iniciativas contemplan el reciclaje y la reutilización, así como el fomento de prácticas sustentables para el desarrollo económico.

«Como tal, nosotros estamos avanzando en el plan y efectivamente hemos declarado ese año, a partir de ahora por una década, convertir Rapa Nui en un espacio de basura cero», remarcó con ahínco el alcalde de Rapa Nui, Pedro Edmunds Paoa.

«Hay maneras de hacerlo y nosotros queremos probar que es posible. Si en esta isla es posible, en el planeta es posible», expresó el representante local a Xinhua.

Rapa Nui posee una cultura respecto al manejo de la basura que abarca desde la limpieza hasta el reciclaje o la reutilización, así que en sus calles no hay basureros porque cada habitante sabe cómo gestionar sus residuos.

Uno de los grandes enemigos de la polinésica isla chilena es el micro plástico que arriba a sus costas, por lo que realizan jornadas semanales de limpieza y cada siete días acumulan lo equivalente a un camión.

Se han considerado siete tipos de plásticos en las orillas, entre boyas, bandejas, redes y adminículos de barcos factorías que arriban desde el Pacífico.

Una de las organizaciones que encabezan estas actividades es Te Mau o te Vaikava, cuyo director ejecutivo, Ludovic Tuki, aseveró a Xinhua que más allá de si el plan «Basura cero 2030» es posible o imposible, lo importante es que quede como meta de «decirnos que para allá vamos, que es la luz donde tenemos que ir».

«De aquí a 2030 lo encuentro un poco ambicioso, pero independiente de que estemos a 1 por ciento, con esta meta podemos aumentar a un 15, 20 o 30 por ciento», apuntó.

«Tenemos una filosofía de generar la limpieza, pero desde un lado positivo, no desde un lado de desastre o activista», dijo Tuki, al señalar que se «tiene que ser positivo» porque ello «te ayuda» a la responsabilidad respecto al mundo, a todo el planeta.

Desde 2010 a la fecha han acumulado más de 40 toneladas de basura en las jornadas de limpieza en la isla, la cual recibe 50 veces más plásticos que la costa continental más cercana.

La iniciativa se integra a los paquetes turísticos a la isla, para que los mismos viajeros tomen conciencia y sean parte de la solución.

Así lo consideró también Vairoa Ika, una mujer alta y optimista, ataviada siempre con arreglos florales en sus peinados y vestida con telas recicladas, al explicar que el plan busca que la isla traiga al recuerdo su época prístina del pasado.

Ika comentó que ahora los habitantes de Rapa Nui reciclan los residuos y los transforman en tierra, pero al mismo tiempo buscan los productos locales y que no estén en envases, entre otras muchas medidas.

«El mensaje al mundo es que nos hagamos cargo de nuestras acciones, que seamos responsables, que miremos, que partamos por mirar nuestra basura», dijo.

«¿Qué es lo que estamos botando? ¿Qué es lo que estamos consumiendo?», se preguntó Ika, al aseverar que debemos cuestionarnos «si eso en verdad aporta a mi salud, aporta a la salud de mis hijos, aporta a la salud del medio ambiente».

La Municipalidad de Rapa Nui mantiene a su vez el Centro de Reciclaje Orito establecido en Hanga Roa, el área urbana y capital de la isla, donde acopian 21 tipos de residuos y que es parte del plan «Basura cero 2030».

Por:  XINHUA