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Cuarta dosis contra el covid-19 se aplica después de cinco meses de la tercera

La campaña de vacunación contra el covid-19 continúa en el Ecuador. A través de mensajes de texto y correos electrónicos, el Ministerio de Salud promueve la aplicación de la cuarta dosis. Por su parte, el COE Nacional eliminó la obligatoriedad del uso de la mascarilla.

Esta semana, Mariela Vacas recibió un mensaje de texto en su celular en el que se promovía la vacunación de la segunda dosis de refuerzo, es decir, la cuarta vacuna, para personas mayores de 50 años.

El mensaje decía: “9 de 10 fallecidos en la reciente ola por covid-19 fueron personas mayores de 50 años. Ponte la vacuna ya”.

Su primera preocupación fue su madre Lourdes de 65 años, pero cuando se lo comentó, ella le dijo que no quería ponerse la dosis de refuerzo porque no se sentía parte de la población vulnerable. Lo va seguir utilizando la mascarilla, comentó.

En cambio, Mariela, de 42 años, tiene claro que debe ponerse la cuarta dosis, aunque todavía no sabe cuándo debe hacerlo. Ella no recuerda la fecha exacta de la aplicación de la tercera vacuna. “Sí me voy a poner la cuarta dosis, más ahora que ya se puede andar sin mascarilla, solo debo averiguar cuándo debo hacerlo”, dijo.

Si usted está en el mismo caso de Mariela, puede revisar su certificado de vacunación y comprobar la fecha de su tercera dosis, si han transcurrido cinco meses ya puede colocarse la cuarta vacuna.

Durante este mes de abril, los esfuerzos del Ministerio de Salud estaban centrados en los mayores de 50 años y de 12 años en adelante con inmunosupresión moderada o severa.

Asimismo, deben ponerse la dosis de refuerzo los mayores de 18 años que se hayan aplicado las vacunas en el exterior con Johnson.

Si cumple con las condiciones puede acercase a recibir la cuarta dosis. Para consultar los sitios habilitados de vacunación, puede revisar la página web del Ministerio.

Según la cartera de Estado, el propósito de aplicar la segunda dosis de refuerzo es garantizar la protección inmunitaria de la población frente al covid-19 y para reducir la mortalidad y la enfermedad grave en el país. Sobre todo, ahora que el uso de la mascarilla ya no es obligatorio.

 

El Comercio