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“Cuando salga visitaré a Rafael Correa”

Quito (Pichincha).-Diario El Telégrafo publica una entrevista con Julian Assange en la cual analiza temas de política internacional, como la candidatura de la Hillary Clinton, su familia, su situación de asilo y sus objetivos a futuro.

¿Qué ha cambiado en este tiempo transcurrido? ¿Qué cambios personales e intelectuales ha experimentado?

He permanecido detenido en Reino Unido por seis años ya, primero en una prisión de alta seguridad, en confinamiento en solitario, posteriormente bajo arresto domiciliario y por los cuatro últimos años dentro de la embajada de Ecuador. Alrededor de la misma ha existido un cordón policial durante todo ese tiempo para ejercer vigilancia sobre la embajada. Reino Unido se ha gastado más de 20 millones de dólares para mantener dicha operación, una suma escandalosa. Las circunstancias físicas de mi situación son peculiares. Así como muchas personas que se encuentran privadas de libertad, he podido sobrellevar la situación proyectando mi mente fuera de la realidad diaria mundana en la que te encuentras…

¿Y cuál ha sido el tratamiento de Reino Unido durante este tiempo?

Se ha mantenido un nivel extremo de vigilancia en las afueras de la embajada, con recursos dedicados y policías las 24 horas del día. Además existe una operación encubierta de vigilancia, que el propio Reino Unido ha confirmado. Si analizamos detenidamente el gasto, y esto es solamente una aproximación, hay distintos rubros en el costo de estos trabajos. Está primero lo visible, los policías, la operación encubierta y además de eso, la de vigilancia electrónica. Solamente en la operación visible, los policías emplean un presupuesto anual que equivale al salario de tiempo completo de 154 gendarmes por año. Se gastan, aproximadamente, 6 millones de dólares y 154 policías para vigilarme. También han tratado de instalar aparatos de vigilancia dentro de la legación diplomática, han tratado de hackear tanto al embajador como al ministro de Relaciones Exteriores, han instalado sofisticadas cámaras robot…

¿Existe una contradicción entre ser un asilado político y continuar publicando y opinando de las situaciones políticas de otros países?

No, dichas afirmaciones son incorrectas. Mi estado de refugiado político en una embajada me impide interferir en los asuntos internos del país donde dicha sede diplomática se encuentra, en este caso, Reino Unido. Esta disposición existe para evitar que refugiados políticos utilicen las sedes de las embajadas en donde buscaban refugio para planear golpes de Estado. De otra manera el Estado que debe otorgar el salvoconducto para un asilado político no lo daría. Durante mi asilo no he interferido con llamados a la violencia y al desorden social en Reino Unido. No sé los motivos por los cuales hay una especie de campaña de desinformación que ha circula…

¿Cómo está el caso en su contra en EE.UU.?

El 5 de febrero de este año las Naciones Unidas determinó que Suecia y Reino Unido me han detenido de forma arbitraria e ilegal desde diciembre de 2010. Primero, en prisión, luego, en arresto domiciliario y posteriormente en el tiempo dentro de la embajada y se ordenó que fuera puesto en libertad de inmediato, así como el pago de los daños que me han causado…

¿Qué es lo que más le gusta de Ecuador?

Más que algo, una característica de los ecuatorianos, su solidaridad, amistad y calidez humana. Aunque periodistas y tabloides que nunca han estado en este edificio reportan falsamente que vivo en un palacio y rodeado de lujos, la verdad es que ocupo un pequeño espacio en la embajada, desde el cual trabajo en mis libros y publicaciones. La embajada es un espacio reducido y austero, pero se ha convertido también en un lugar donde la solidaridad se vive día a día. Tanto el personal de la embajada, como mis numerosos amigos ecuatorianos, que he conocido durante estos cuatro años, han mostrado esa solidaridad y hospitalidad que es lo que más agradezco a Ecuador. Si es puesto en libertad, ¿vendrá a Ecuador? Por supuesto. ¿Y cuál sería el primer lugar por visitar? Lo primero que haría sería visitar al presidente Rafael Correa. He conocido a sus cancilleres, pero con el Presidente nunca nos hemos conocido personalmente y me gustaría estrecharle la mano, en agradecimiento por el asilo y la protección otorgados…El Ciudadano