Ciencia

¿Cuándo introducir la alimentación sólida en la dieta de los bebés?

No es una regla fija, pero por lo general, entre los 5 y los seis meses

ESPAÑA. Según van creciendo los bebés, se deben ir introduciendo nuevos alimentos en su dieta. Ante esta situación las madres, sobre todo las primerizas, se encuentran con miles de dudas sobre cantidades o momentos en el que hacerlo.

En principio, la alimentación complementaria se iniciará alrededor de los 5-6 meses (preferiblemente los 6 meses en caso de lactancia materna exclusiva). El orden de introducción de los diferentes alimentos puede variar en función de las necesidades de cada niño. Pero ante las dudas el pediatra o la enfermera informará en cada caso del orden más adecuado. La Asociación Española de Pediatría resalta que es importante tener en cuenta para la detección de posibles alergias que la introducción de los diferentes alimentos se debe realizar de forma individual a intervalos de 3-5 días.

Los diferentes alimentos por lo que se puede comenzar son:

-Cereales: La papilla de cereales se puede preparar con agua, caldo, leche materna o artificial. Los cereales sin gluten se pueden introducir a partir de los 4 meses (si el pediatra lo cree necesario) y en cantidad necesaria para completar una papilla entera o en cacitos añadidos a los biberones. Los cereales con gluten se deben introducir en pequeñas cantidades (algún cacito suelto añadido a los cereales sin gluten, o a la fruta, o algún trozo de galleta o pan que el niño puede ir chupando y comiendo), de forma gradual.

-Carne con verduras: Inicialmente pollo y más adelante variar a cordero, ternera, caballo, …. -Pescado blanco (merluza, bacalao, lenguado,…) con verduras:

-Papilla de frutas: Utilizar fruta madura. Se pueden ofrecer frutas aisladas o mezclarlas para ir variando los sabores. En caso de estreñimiento evitar el plátano y manzana y utilizar frutas más laxantes como la naranja, pera, ciruelas o kiwi. A partir de este momento y poco a poco iremos añadiendo otros alimentos.

-Yogur y quesos: Se pueden ofrecer en pequeñas cantidades a partir de los 7-8 meses (yogur fabricado con leche de continuación o yogures con bífidus o lactobacillus).

-El huevo: Se puede empezar a dar a partir de los 8-9 meses. Empezar con la yema cocida añadiéndola a cualquiera de las papillas en sustitución de la carne o el pescado o en las sopas de pasta o arroz. (máximo 3 a la semana). La clara inicialmente también cocida, una vez aceptada la yema. A partir de los 9-10 meses se deben ir haciendo las papillas menos trituradas, con más grumos (introducir sopas de arroz, pasta fina o sémola), para que el niño vaya aceptando nuevas texturas. También se puede desmigar la carne y el pescado para que el niño lo vaya cogiendo con los dedos y metiéndoselo en la boca.

-Las legumbres: Se recomienda introducirlas a partir de los 10-12 meses. Se empezará con las legumbres sin piel (las lentejas las venden ya peladas, el resto se pueden pasar por un colador chino).

-El pescado azul: Se recomienda empezar a partir del año y siempre con pescados pequeños como las sardinas, la caballa o los salmonetes.

Es muy importante de los 5-6 a los 12 meses:

– Se eviten las bebidas azucaradas tipos zumos o infusiones. Ofrecer agua entre tomas.

-No añadir sal ni azúcar a las comidas. Evitar la miel.

-No se debe ofrecer carne y pescado o huevo en el mismo día por el exceso de proteínas. Dar uno u otro. Hasta los 11-12 meses, se recomienda que la cena esté compuesta por leche.

-Si un niño en un momento determinado no quiere comer (sobre todo si está enfermo), no se le debe forzar. Asegurar en ese caso un aporte de líquidos adecuado y volver a ofrecer más adelante.

-Si un niño rechaza repetidamente un alimento, sustituir por otro del mismo grupo y volver a ofrecer pasadas unas semanas.

-Entre los 6 y los 8 meses los bebés suelen tomar 2-3 papillas diarias. A partir de los 9 meses, 3-4 papillas diarias. :

-Añadir 1 cucharada de aceite de oliva en crudo a las papillas que lo admitan.

-No dar leche de vaca hasta el año de vida. Se puede ofrecer derivados lácteos (yogur, queso fresco) en pequeñas cantidades antes del año, dependiendo de las características del lactante (cantidad de leche materna o de fórmula ingerida, para mejorar la tolerancia a la papilla de fruta, etc.)

A partir del año:

-La mayoría de niños pueden comer lo mismo que los padres, exceptuando comidas picantes o muy especiadas y bebidas gasificadas, excitantes o energéticas.

-Los alimentos fritos se deben cocinar a alta temperatura y durante muy poco tiempo de fritura.

-Evitar el exceso de alimentos azucarados, en especial la bollería industrial y los zumos. Si tiene sed ofrecer agua entre comidas.

-Todos los días deben comer fruta, verdura, cereales y carne o pescado.

-Ofrecer al menos 4 comidas al día.

-No ofrecer frutos secos a menores de 3 años por riesgo de atragantamiento.  (ABC/LA NACIÓN)