Ciencia

¿Cuál es tu tipo de glúteo?

La alimentación también juega un papel muy importante en la belleza de los glúteos.

ESPAÑA. Los vaivenes hormonales, la vida sedentaria o la falta de hidratación son algunos de los factores que influyen en deterioro de la belleza de la retaguardia. La alimentación también juega un papel muy importante. Se debe prescindir de las grasas saturadas, embutidos, bollería industrial, y alcohol.

Se deben controlar los hidratos de carbono y los productos lácteos enteros. Es necesario aumentar la ingesta de frutas y verduras. Las alcachofas y espárragos, tienen gran poder diurético, así como las frutas y verduras.

Según Felicidad Carrera (felicidadcarrera.com), al 92% de sus clientas les preocupa el aspecto de sus glúteos, sobre todo la celulitis, el exceso de grasa y la flacidez.

Los problemas de esta zona cambian y evolucionan en función de la edad. La alteración que más preocupa a las mujeres entre 20 y 35 años es la celulitis y solicitan tratamientos que eliminen ese aspecto de piel de naranja que adquiere la piel.

A partir de los 36 años, el problema más frecuente es la flacidez, los glúteos se caen, pierden tono muscular y elasticidad. La mujer prefiere tratamientos “push up”, que devuelvan los músculos a su sitio. “El biotipo físico tiene una gran influencia sobre el tipo de problema que afectará a los glúteos”, explica Letizia Carrera, directora del centro.

Teniendo en cuenta estas diferencias morfológicas, Carrera establece una serie de protocolos, que combinan tecnología y consejo nutricional, para sacar el mejor partido a la retaguardia según el tipo de glúteo que se tenga.

REDONDO: Este tipo de glúteo es muy frecuente en la mujer que tiene tendencia genética a acumular grasa en las caderas, glúteos y piernas, además de presentar en muchos casos celulitis y retención de líquidos.

DOBLE: Suelen presentarlo mujeres con problemas de celulitis, justo debajo de los glúteos. “Una celulitis que va acompañada de ondulaciones que se marcan incluso a través de la ropa”, explica Carrera, quien advierte que con tratamientos anticelulíticos, con aparatología y la aplicación de cavitación, se mejora.

CAÍDO: La flacidez es su mayor problema. Este tipo de glúteos suele verse en mujeres delgadas, con poco tono muscular. “Para mejorar la flacidez es necesario hacer ejercicios específicos que eleven esa zona y recurrir a tratamientos de electroestimulación para mejorar la musculatura”, explica.

CON FORMA DE CORAZÓN: Esta forma de glúteos suele corresponder a mujeres con una anatomía proporcionada. La cintura estrecha y marcada y un glúteo con curvas y respingón. “Es la forma más deseada, pero hay que seguir una rutina para mantenerla con ejercicio y aparatología, de lo contrario, puede deteriorarse”, asevera la experta.

CUADRADO: Este tipo de retaguardia, que se caracteriza por tener las caderas estrechas y los glúteos planos, es un problema de constitución corporal, más complicada de solucionar.

“En nuestro centro, para este tipo de anatomía recomendamos aumentar el volumen muscular combinando ejercicio con una dieta adecuada, o equipos de electroestimulación para ejercitar de un modo más eficaz la musculatura”, concluye la especialista. (Efe/ La Nación)