Opinión

Costa Rica, Costa pobre: ¿cuál prefiere usted?

Fuente: M.Sc. Gabriela Calvo/ Costa Rica

Se ha preguntado usted, costarricense de a pie, a quiénes les conviene que Costa Rica siga siendo un país pobre, subdesarrollado, de gente empobrecida, obediente y adoctrinada… de siervos menguados.

¿A quiénes les conviene que Costa Rica no progrese? O a quiénes les conviene que los políticos de turno, comprometidos solo con su bienestar propio y el de los suyos (parientes y amigotes), sigan tomando las decisiones país sin consultarle a la gente, al pueblo que los eligió.

A quiénes les conviene que en Costa Rica las políticas ambientales antidesarrollo se impongan por encima de un modelo de desarrollo que no existe en este país, o a quiénes les conviene que el caos impere, porque “en río revuelto, ganancia de pescadores”.

Costa Rica, es un país rico en minerales preciosos, energías renovables y gas natural, entre muchos otros recursos más.

Vivimos en un país rico con visión de pobres, y lo mejor de todo es que tal visión de país pobre y subdesarrollado nos la endosan e imponen aquellos a los que les conviene que Costa Rica y los ticos sigamos siendo pobres.

Nosotros los ticos no tenemos por qué aceptar ser un país pobre y subdesarrollado cuando contamos con grandes y valiosos recursos minerales y energéticos.

Nosotros los ticos, no tenemos por qué aceptar que nuestro país vaya como el cangrejo, “pa’ atrás”, solo porque hay un grupo de “privilegiados” a los que SÍ les conviene que sigamos siendo pobres, y que no aprovechemos nuestros recursos para el crecimiento del país y de su gente.

¿O es que acaso estamos condenados a la pobreza? ¿O es que estamos condenados a mantenernos sometidos por los intereses de una clase oligárquica de familias de ticos ricos y privilegiados que manejan este país, y que son los únicos que viven bien y son los únicos que se benefician de mantener al país y a su gente empobrecidos y dependientes?

¿Es que acaso vamos a permitir que estos ticos privilegiados sigan decidiendo por todos nosotros el destino del país y su progreso? ¿Cuál progreso nos ofrecen ellos?

Como dicen en Crucitas: “…estamos sentados en una silla de oro y no aprovechamos esa riqueza para nuestro propio bienestar y del país”.

Y en su lugar, el Gobierno de turno permite que el oro sea robado por ilegales extranjeros, los que solo le dejan grandes y cuantiosas pérdidas al país. Se llevan nuestro oro, nos dejan un desastre ambiental, económico y social en la Zona Norte y, encima, nos contaminan el ambiente y a nuestra gente con el dañino mercurio que los mineros ilegales utilizan para extraer el oro.

O sea, preparémonos costarricenses para pagar la demanda millonaria de la compañía minera en caso de que el fallo del tribunal arbitral sea en contra de Costa Rica, y preparémonos para una posible demanda por la contaminación por mercurio del río San Juan, por la minería ilegal que practican los mineros ilegales extranjeros en la Zona Norte, no solo en Crucitas. El balance es rojo: nos roban el oro, nos dañan el ambiente y a la gente, nos demandan por sumas de millones de dólares, y ¡aquí no pasa nada!

¡Despertá Costa Rica… cuando todavía no sea demasiado tarde!