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Corrupción y falta financiamiento debilitan a las organizaciones sociales

Durante el Gobierno de Rafael Correa las organizaciones sociales le dieron su respaldo. Ahora, las líneas políticas de sus líderes y la falta de financiamiento debilitaron su poder de convocatoria y visibilidad en las calles.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Red de Maestros por la Revolución Educativa fueron dos de las organizaciones sociales más grandes, que respaldaron al régimen de Rafael Correa. Estuvieron presentes en marchas y contramarchas para defender el régimen.

Aunque perdieron capacidad de convocatoria y su presencia en las manifestaciones es menor, la Red de Maestros anunció que participará en futuras movilizaciones en el caso de que el gobierno de Lasso no regule el precio de los combustibles.

Organización y debilitamiento
La corrupción política y el financiamiento son dos de los motivos que han debilitado la estructura de estas organizaciones.

La CUT, que se creó en 2014, tuvo como plataforma de lucha defender los derechos de los trabajadores y también contribuir con el proceso revolucionario de Rafael Correa.

Sin embargo, Richard Gómez, actual presidente de la organización, ha mostrado su respaldo a las políticas del régimen de Guillermo Lasso, así como también su negativa a las movilizaciones convocadas desde otros frentes sociales en rechazo a las políticas del Presidente de la República.

Esto ha generado un debilitamiento en el poder de convocatoria del movimiento, así como divisiones internas, especialmente por motivos políticos.

Liliana Durán, exvicepresidenta de la CUT, quién pese a no dar muchos detalles de su administración dijo haberse alejado de la estructura por motivos de corrupción, “ahí se quedaron unos cuatro vivos”, comentó.

Por otra parte, aunque la Red de Maestros tiene 17 años en el país fue en 2015 cuando el expresidente Rafael Correa les entregó su personería jurídica para que actuaran en contrapeso a la Unión Nacional de Educadores (UNE).

Wilmer Santacruz, coordinador nacional de la Red de Maestros, comenta que la agrupación no tiene ningún tinte político y que se limita a luchar por los derechos de los niños y los maestros. Además, señaló que han perdido visibilidad por “persecución política” y falta de financiamiento.

“En el Gobierno de Lenín Moreno nosotros nos manteníamos activos y reclamábamos la falta de inversión en la educación, pero fuimos parte de una intensa persecución”; destaca además que, el financiamiento de esta Red sale de sus propios recursos.

“Nosotros nos autofinanciamos y si no hemos salido a movilizaciones es por la falta de recursos que salen de nuestros bolsillos, de nuestros salarios”, destaca.

Organizaciones sociales como estrategia política de respaldo
Para el analista político y catedrático, Édgar Zamora, a veces los Gobiernos llegan con agendas políticas similares a las de las organizaciones sociales.

“Cuando esto pasa se producen procesos de cooptación, en los cuales imperan lógicas de subordinación. Es común que las organizaciones sociales terminen subordinadas al poder político de turno”, explica el experto.

Zamora también resalta que el respaldo de varias organizaciones sociales, en el Gobierno de Rafael Correa, se dio por prebendas a cambio de lealtades en el escenario político.

“Ahora, tenemos un Gobierno que cuenta con un programa político e ideológico opuesto a la mayoría de organizaciones sociales del Ecuador, como Conaie, Frente Popular, entre otros”, menciona.

No obstante, una de las soluciones más acertadas que tiene el Régimen actual es acercarse a estos grupos con ofertas programáticas y no negociaciones debajo de la mesa: transparentes, claras, con acuerdos específicos, dice Zamora. (MFU)

 

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