Opinión

Corrupción un mal nacional e internacional

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

Se puede pensar que la corrupción no es un tema que despierte interés en los lectores en momentos en que el país está envuelto en una serie de protestas como consecuencia de las Leyes que quieren introducirse por parte del Presidente Correa, además de la beligerancia, el abuso y la prepotencia del gobierno. Más no es así, este es un mal que cada día está más latente y enquistándose en el Ecuador.

En el ámbito nacional, pese a que se comenta mucho sobre negocios y actos de corrupción tanto en el sector público como en el privado, parecería que se está volviendo un verdadero tabú el denunciarlos, optando por el mantener un silencio cómplice que está carcomiendo de a poco los cimientos de nuestra sociedad.

La corrupción pese a ser un mal que está bastante enraizado en el Ecuador, no se observa que exista un combate frontal y perenne en su contra; por el contrario en donde se la debe acometer como es en escuelas y colegios, ésta le va ganando terreno con un cómplice que actúa igualmente en el más absoluto silencio, pero cuya participación es letal, la venta y consumo de droga en la juventud.

Para las más altas autoridades de algunos gobiernos principalmente socialistas o comunistas, los mayores actos de corrupción están dados por la prensa. La forma en que se divulgan los hechos, sean estos de índole político, social e incluso deportivo; siempre tienen ese tinte, llegando a señalar que se les dan un giro que desdibuja la verdad por lo tanto contaminan las mentes de los lectores, del pueblo, convirtiéndose en verdaderos actos de corrupción. Falacia que se repite, pero imposible de aceptar.

En los últimos años en el país se señala con mucha frecuencia a personas y entidades corruptas, pero nunca se sabe si se han iniciado las respectivas investigaciones que determinen y confirmen los hechos de corrupción que se denuncian. Es también muy notable los cambios de estatus de algunos ciudadanos que no se distinguían por tener una posición sólida económicamente, pero de pronto se los observa como propietarios de bienes tanto muebles como inmuebles bastantes costosos, que seguramente no podrán justificar.

Un reciente escándalo de un supuesto acto de corrupción cometido por una asambleísta perteneciente al partido de gobierno, copó los titulares de las páginas de los medios de comunicación del país. ¿Qué llamó tanto la atención? En primer lugar que fuera el mismo Presidente el denunciante, y en segundo, que éste fue cometido por una asambleísta del bloque mayoritario- gobiernista-, donde imperan: Las manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes. El Vicepresidente la acusó de solicitar la entrega de un valor determinado de dólares “como apoyo político para Alianza País”, no obstante que el pago estuvo desglosado en diferentes montos y con destinos diversos. Hoy todo es silencio, se hizo un escándalo y se terminó en nada.

En algunos países el tráfico de influencias es uno de los mayores actos de corrupción que se dan a nivel público y privado. En el Perú, un empresario-asesor del Presidente, Ollanta Humala, está acusado de gestionar intereses de empresas particulares para adjudicarles contratos con el Estado; igual la primera dama está comprometida en la recepción de dineros en la campaña de su esposo, previo a ganar la presidencia. En Brasil, la Presidenta Dilma Rousseff, ni bien comenzó su segundo mandato ya se le investigan actos corruptos contra las finanzas públicas de su gobierno. En Chile, la Presidenta Bachelet se vio inmersa en un escándalo en el que participaba nada menos que su hijo.

Venezuela es con seguridad el país sudamericano donde existe la mayor corrupción, tanto en el sector público como privado; los grandes ingresos por concepto de la exportación petrolera se han volatilizado, mientras el sistema cambiario permite que los dineros se trancen en el mercado negro con ganancias cuantiosas en poder de unos pocos.

En Centroamérica la corrupción envuelve a los gobiernos y al sector empresarial. Nicaragua con un gobierno cuyas primeras autoridades están acusadas de desórdenes que van desde actos reñidos contra la moral hasta sobornos. El Salvador no logra superar sus problemas internos luego de muchos años de Guerra Civil que costaron un sin números de vidas incluyendo la del Cardenal Romero. Medios panameños involucran a una empresa constructora en la entrega de coimas que se habrán repartido en personajes cercanos al ex presidente Martinelli. En México, el presidente es acusado de declarar en forma incorrecta sus propiedades, siendo investigado por una posible defraudación al fisco.

Europa no está al margen de la corrupción ni en lo político ni en lo social. Muchos son los casos que se han dado a la luz en países como Francia, Rusia, España, etc. La UE, estima que 120.000 millones de euros representan a la economía la corrupción, repercutiendo en las finanzas públicas y privadas, evidenciando un aumento considerable con relación a los años anteriores (2014)

El mundo del deporte, específicamente el del balompié fue sacudido por un “cataclismo”, al conocerse las detenciones de varios poderosos dirigentes del fútbol mundial acusados de sobornos y lavado de dinero. Millones de dólares fueron entregados a directivos de la FIFA y ejecutivos de empresas por más de dos décadas en calidad de sobornos y derechos comerciales. El escándalo descubierto luego de investigaciones realizadas por el Departamento de Justicia de EE.UU., destapó una olla de grillos donde saltaron personajes de todas las nacionalidades. Incluso se dio la prematura renuncia del recién electo Joseph Blatter.

Regresando a nuestro país, una vez que desapareció la Comisión de Control Cívico Contra la Corrupción, dando paso al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, prácticamente se dejaron de investigar las denuncias que presentan los ciudadanos sobre actos de corrupción. David Rosero, ex miembro del Consejo, señalaba que de cada 100 casos denunciados, 90 se archivan y sólo 10 se investigan. En Ecuador se pierden 2000 millones de dólares en corrupción, afirmó. El presidente Correa, luego de 8 años de gobierno, recién ínsita a los organismos de control para luchar contra la corrupción imperante, luego de que el listado de los posibles actos es bastante largo.

“La corrupción y el fraude perjudican gravemente a la economía y a la sociedad. Muchos países del mundo padecen una corrupción profundamente arraigada que frena su desarrollo económico, debilita la democracia y va en detrimento de la justicia social y del Estado de derecho”.

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