Internacional

«Corredores humanitarios» para refugiados, un plan viable para toda Europa

El proyecto espera salvar las vidas de los inmigrantes que atraviesan las tres rutas principales que recorren en estos momentos

BEIRUT. El movimiento católico de la Comunidad de San Egidio y la ONG «Mediterranean Hope» se baten desde hace meses para que su iniciativa de los «pasillos humanitarios», con la que traerán a 1.000 refugiados a Italia, pueda ser una idea exportada a los países europeos como un modelo de acogida e integración.

Pero la idea no parece de convencer a una Europa reacia, explican los promotores.

Mañana martes llegarán a Roma desde Beirut otros 101 refugiados sirios que se sumarán a los 93 de finales de febrero y que ya han empezado su proceso de integración en varias ciudades italianas repartidas por todo el país.

También los 12 refugiados de Lesbos que se trajo el papa Francisco en el avión llegaron a Italia amparados por este proyecto.

Por ahora, aunque ha habido reuniones con los altos cargos europeos y con Gobiernos de varios países, los únicos que se han comprometido a tramitar 1.000 documentos de refugiados han sido los italianos.

Desde La Comunidad de San Egidio, la llamada ONU del Trastevere, el barrio romano donde tiene su sede, no se explican cuál es el problema para esta falta de voluntad política, pues el proyecto no prevé costes por parte del Estado ya que ellos se hacen cargo económicamente tanto de la llegada al país como durante uno o dos años de la acogida e integración de estas personas.

Es tan fácil, insisten, como que en los países del área Schengen se aplique el artículo 25 del Reglamento de los visados de la Comisión Europea que permite «la posibilidad de emitir esos documentos por motivos humanitarios, de interés nacional o en virtud de las obligaciones internacionales».

Para el responsable de «Mediterranean Hope» que ha recibido la financiación de las Iglesias Evangélicas para el proyecto en Italia «se está mandando un mensaje sencillo a Europa y es que se puede hacer algo para salvar vidas, podemos evitar las muertes en el mar, podemos evitar que los criminales saquen partido de estos viajes y gestionar las fronteras sin emergencias y asegurar la protección de estas personas».

Desde el Líbano explica a Efe que se trata de una iniciativa que llega «de la sociedad civil y demuestra que ésta va mas allá de los Gobiernos».

El proyecto espera salvar las vidas de los inmigrantes que atraviesan las tres rutas principales que recorren en estos momentos: la de los Balcanes, utilizada por los sirios; la de Etiopía, protagonista de la diáspora eritrea, y la de Marruecos, con la llegada de lo subsaharianos.

Piobbichi asegura que incluso la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha interesado en el proyecto y se ha puesto a disposición para alojar a los refugiados.

El proyecto se financia en el caso de la Comunidad de San Egidio con las donaciones, mientras que la Iglesia Evangélica lo recoge con la contribución voluntaria cuando se realiza la declaración de la renta y «destina todo ello a proyectos sociales y no para el culto», explican.

Piobicchi afirma que con los 6 millones de euros que la Unión Europea ha concedido a Turquía para el control de las fronteras, «se habrían podido traer a Europa con el sistema de los pasillos humanitarios a cerca de 3 millones de refugiados»

Desde San Egidio confirman a Efe que en España tienen todo previsto para poder dar acogida a un primer grupo de refugiados sirios, pero falta el visto bueno del Gobierno Español que por el momento, debido a la situación política, no ha autorizado los visados.

«Para llevar a cabo este proyecto en España y en otros países Europeos estamos buscando donantes que nos puedan ayudar, desde la Iglesia católica a la sociedad civil. Pedimos la disponibilidad de las parroquias, diócesis, asociaciones y a quien quiera que colabore», explica la responsable de San Egidio para este proyecto en Líbano, María Quinto.

Quinto está convencida de que este «proyecto piloto» es fácilmente viable en cualquier país europeo, ya que se trata sólo de llegar a firmar un protocolo con el ministerio del Interior y Exterior».

«Ha llegado la hora de decir basta a los viajes de la muerte, cuando esta gente tiene derecho a ser acogida y existen vías legales como esta para ellos», añade la responsable de los «pasillos humanitarios». (EFE/La Nación)