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Correa: Nuestros Gobiernos ya no bajan la cabeza

El mandatario alertó a la juventud sobre los golpes blandos que se llevan a cabo en América Latina contra los Gobiernos de izquierda.

QUITO. Mientras los indígenas se organizaban, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, advertía que las élites latinoamericanas “ya no están dispersas”, al contrario, están articuladas nacional e internacionalmente y con “la descarada complicidad de la prensa”, por lo que invitó a no subestimar a los adversarios, que llevan a cabo en la región golpes blandos.

Durante el Encuentro Latinoamericano Progresista de Juventudes 2015, celebrado ayer en Quito, Correa aseguró que “como ya no pueden dar golpes de Estados tan descarados” tienen una “nueva estrategia” conocida como los golpes blandos, “una estrategia continental” para los Gobiernos de izquierda de Latinoamérica.

En ese sentido, destacó que la región “se ha transformado y jamás volverá a ser la misma”, que “nuestros Gobiernos ya no bajan la cabeza” y que las élites en su país no lograrán “la fractura institucional para obligar a la renuncia del presidente”.

Ante este escenario, alertó a la juventud ecuatoriana para no dejarse engañar por “discursos románticos” y compartió con ellos un consejo jesuita que alguna vez recibió, con el que los invitó a “ver claro, sentir hondo y obrar con eficiencia y eficacia”.

El presidente de Ecuador hizo referencia a las manifestaciones de indígenas de oposición y precisó que se debe “mitificar el mundo indígena (…) Hay indígenas de derecha y de izquierda, hay indígenas honestos y deshonestos”. Destacó las contradicciones de estos dirigentes indígenas que promueven protestas en contra de la reforma de los impuestos, aún cuando ellos no los pagan.

Correa resaltó que el mayor logro de su gestión ha sido recuperar “el autoestima de los ecuatorianos” y recordó que la pobreza en América Latina es “fruto de la inequidad y de las “perversas relaciones de poder”, en donde pocos dominan todo. Por ello, reiteró que su Gobierno representa sobre todo a los más pobres, “buscando la justicia y la equidad”.

En el evento, a donde asistió junto a otras figuras y autoridades como el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas, Ernesto Samper, el jefe de Estado sostuvo que las revoluciones deben estar llenas de juventud, de la alegría de los jóvenes, lejos de la amargura de quienes no pueden vencer en las urnas.

Al recordar las palabras del expresidente chileno Salvador Allende, el mandatario expresó que ser joven, y no ser revolucionario, resulta una contradicción, como mismo lo es ser latinoamericano y no ser revolucionario. “Entonces ustedes son doblemente revolucionarios, por jóvenes y latinoamericanos”, dijo.

El mandatario afirmó que los jóvenes son “los herederos de las transformaciones alcanzadas” y, al mismo tiempo, defensores de la continuidad de los procesos progresistas de la región y recordó que “en el camino de la revolución miles de jóvenes fueron asesinados y torturados” en las dictaduras de años anteriores, además, de desaparición de los 43 normalistas, “historias no solo dolorosas sino interminables”, que “llenan de indignación, pero nos convencen de que debemos seguir luchando hasta alcanzar un futuro libre”.

Aseguró que la América Latina “herida de muerte en el pasado”, está viviendo hoy “no una época de cambio sino un cambio de época”, no obstante, al jefe de Estado de Ecuador, afirmó que en la región hay “mucho por hacer”.

“Pese a los inmensos avances, ni en Ecuador ni en América Latina hemos logrado consolidar el poder popular sobre las élites”, aseveró Correa, al tiempo que alertó que estas élites “se han recuperado del aturdimiento del surgimiento de los Gobiernos patriotas” y “nos quieren hacer volver al pasado”. (Telesur/DO)