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Correa: Lo que buscan es otro 30 de septiembre

Correa le hizo un llamado a los ecuatorianos a construir un país más justo y de equidad.

QUITO. Con el aplauso de aproximadamente miles de personas, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ayer, y a partir de las 11h00, dio su discurso en la Plaza de la Independencia. Allí lo esperaban asambleístas, ministros, medios de comunicación, oficiales de guardia, dirigentes barriales, dirigentes y militantes del partido Alianza País, comerciantes, entre otros.

Vistiendo su atuendo habitual, una camisa bordada con motivos precolombinos, saco y pantalón negro que hacen parte de su diario vestir, se dirigió hacia la masa desde el balcón del Palacio de Carondelet donde solo con un micrófono, y rodeando este, a casi centímetros de distancia, del vicepresidente Jorge Glas, Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional; Doris Solís, secretaria del movimiento Alianza PAIS; Virgilio Hernández, presidente de la Comisión de Régimen Económico.

Además, de la Secretaria Nacional de Gestión Política, Viviana Bonilla; el prefecto del Guayas, Jimmy Jairala; Marcela Aguiñaga, Roxana Alvarado, Cecilia Vaca, ministra Coordinadora de Desarrollo Social, entre otros seguidores de AP.

Cinco minutos después comenzó su discurso. Para él, el opositor es el banquero retirado, encaprichado en comprar la presidencia, que según el mandatario, en el 2014 declaró $15 millones en ingresos.

“Vamos en paz todos a defender nuestra revolución en cada rincón de la Patria (…) La mejor arma para tanta prepotencia, para su ilimitado poder económico, para sus asesores extranjeros, para su poder mediático, para sus asalariados agresivos es nuestra convicción que estamos haciendo es lo correcto”, dijo el gobernante a su regreso de Europa, donde participó en la cumbre UE-Celac y visitó la Expo de Milán.

Pero el jefe de Estado tiene su lado oscuro. Sus críticos consideran que se trata de un dictador en formación. El presidente no tolera las críticas y ha creado un importante aparato mediático estatal. Por lo que Correa afirmó que los sectores de oposición “lo que buscan es otro 30 de septiembre”, en referencia al intento de golpe de Estado de 2010 en que él estuvo nueve horas refugiado en un hospital en medio de una revuelta que se saldó con diez muertos.

Por ello hizo un llamado a “que la oligarquía, que tanto defienden sus bolsillo, entienda que por el bien de todos, inclusive de ellos, primero los pobres. Ellos tienen la violencia nosotros tenemos la verdad. ¡Los del pasado no volverán!”, resaltó.

Esto mientras que los simpatizantes y curiosos que se agolparon en los exteriores del Palacio de Carondelet, con banderas de Ecuador y Alianza País, pitos y tambores, expresaban su respaldo a la gestión de Rafael Correa. Al lugar llegaron personas procedentes de Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas.

Daniel Ramos, viajó desde Santo Domingo hasta Quito, para demostrar el apoyo al Presidente y recalcó que no pertenece a ningún movimiento, pero se dio cita a la concentración que convocó Correa, el sábado a través de sabatina, porque cree en el “cambio que ha tenido Ecuador en todo los rincones”, dijo Ramos mientras movía una pancarta.

En cambio otros llegaban acompañados como es el caso de Martha Viera, simpatizante de AP, que llegó junto a su nieto Rodrigo de 10 años para “apoyar al Presidente por todo lo que hace a favor de los ecuatorianos”

Por su parte, Ernesto Samper, Secretario General de Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), escribió a través de su cuenta twitter @ernestosamperp, que el organismo se opondrá a los intentos anti democráticos que se quiere imponer en Ecuador.

Por ese apoyo, Correa se animó y resaltó que “vamos a la consulta revocatoria y los derrotaré una y mil veces, compatriotas”, aseguró el mandatario al indicar que la reelección no es lo más importante, sino que “el pasado no vuelva nunca más”.

Desde el Palacio, Correa invitó a aplicar el artículo 105 de la constitución y “llamen a consulta revocatoria y con inmenso gusto lo derrotaremos nuevamente en las urnas”, enfatizó. (DO/La Nación)