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Correa amenaza con expulsar a Lenín Moreno del partido Alianza País

El expresidente ecuatoriano hará campaña por el no en la consulta popular que busca impedir que se vuelva a presentarse a futuras elecciones

ESPAÑA. La presencia del expresidente de Ecuador Rafael Correa, quien arribó a Guayaquilla madrugada de este sábado cuatro meses después de haber salido del país, ha encendido el ambiente político en el país, que parecía haberse acostumbrado al sosiego, como sello de identidad del gobierno de Lenín Moreno.

Grupos de simpatizantes y detractores de Correa se enfrentaron en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, donde se hizo presente el expresidente Abdalá Bucaram, con un grupo de manifestantes que repudiaba el regreso de Correa. Hubo enfrentamientos y tuvo que intervenir la Policía, lo que no evitó que el ex comandante general de la Marina, Alan Molestina, fuera herido en su rostro.

Su llegada en avión privado, desde Bogotá, tampoco ha escapado a la polémica. Sus oponentes consideran un contrasentido para alguien que se califica de socialista. Las críticas fueron numerosas en las redes. Él dijo que un amigo pagó su viaje.

Correa vuelve para presidir la Convención Nacional del movimiento Alianza País (AP), que se ha dividido en dos facciones: una que apoya al presidente Lenín Moreno y otra que respalda a Correa. «No dejaremos que se lleven el movimiento», dijo en su primer encuentro con la prensa. Y no descarta expulsar a los traidores, entre los que él cuenta a su sucesor y coideario, Lenín Moreno.

«Es una lucha a muerte por conservar el poder. Correa está usando toda su artillería para evitar que se le impida presentarse nuevamente como candidato», comenta a ABC Diego Ordóñez, reconocido abogado y político. Y recuerda que Correa «creó todo una estructura burocrática para conservar el poder, pero que pasa por mantener el control del Estado».

En una consulta popular que impulsa Lenín Moreno para el año que viene se incluye una preguntar plantea impedir la reelección indefinida, que fue aprobada por la mayoría correísta en el Congreso (Asamblea Nacional) anterior, en oposición a lo que dice la Constitución de la República, votada en 2008. Pero para los seguidores del expresidente se trata de regresión de derechos.

«Hay que poner límites al poder»

«Es una falacia, en democracia hay que poner límites al poder, y uno de esos límites es la elección», dice la docente y activista política María Paula Romo, quien recuerda que en ese sentido se han pronunciado las Cortes Constitucionales en el continente y así lo dijo la Corte Constitucional colombiana, cuando Uribe (Álvaro) intentó su tercera reelección. «Tiene aún más sentido en el hiperpresidencialismo de Ecuador».

Aún no se sabe si Correa se instalará, definitivamente, en el país para hacer campaña por el No por la consulta popular, a la que califica de «golpe de Estado». Esta vez, ha venido, desde Bélgica, donde reside, solamente por unos diez días, pero con su presencia, la oposición a su sucesor, Lenín Moreno, está servida. (ABC/LA NACIÓN)