Opinión

Corazón Partío.

María Sol Camacho B./ Guayaquil

solcamacho@uees.edu.ec

El martes 29 de noviembre del presente año, experimenté los tres tipos de dolor: nociceptivo, neuropático y nociplástico; en buen romance, el corazón se partió; los noventa y seis minutos que duró el partido contra Senegal, no fueron suficientes para alcanzar a la siguiente fase del mundial; cuanta ironía que hace una semana atrás describía a una Costa Rica sin oxígeno y exactamente nos sucedió lo mismo: todos los ecuatorianos no faltó el aire.

Entre los matices del fútbol están las emociones contrastadas, como fue el gol del empate marcado por Moisés Caicedo, no exagero que es el gol que más he gritado en lo que va del año y se encuentra en el top 3 del resto de mis treinta y cuatros años; en menos de tres minutos, nos reventaba una granada en la cara cuando Senegal anotaba su segundo gol.

Posteriormente cuando el partido terminó, el rostro de los jugadores en la cancha personificaba la cara de los ecuatorianos en el resto del mundo, francamente aún no me pasa este trago tan amargo.

Por otra parte solo tengo agradecimiento para DT Gustavo Alfaro, creó un equipo de la nada en el 2020, enfrentándose a una prensa perjudicial y mal intencionada; también defendió a capa y espada a sus muchachos cuando la misma prensa trataba de colocar cascaritas para que resbalen; al resto de la plantilla, gracias por dar bofetada con guante de seda a muchos, pero sobretodo por llenarnos de orgullo a todos, tengo la convicción que obtendremos nuestra revancha.

Para encontrar algún color de esperanza en esta gama lúgubre, resalto el sueño cumplido de Hernán Galíndez de jugar un mundial representando a un país que no lo vio nacer pero lo siente suyo, Enner Valencia al hombre más apedreado en las eliminatorias, se convirtió en el más ovacionado, quien se quebró disculpándose ante el país, no Enner el Ecuador te debe una disculpa.

Confieso que la fiesta del mundial terminó para mí, observo el reprise de los partidos en modo avión, sacando un poco de contexto el tema de Gali Galiano, me encantaría beberme el recuerdo de este partido para que no vuelva a lastimarme (no exagero un ápice en la expresión) pero bueno así es el fútbol, mucho más que un deporte y en todas las historias hay capítulos dolorosos, entonces si ya estamos atravesando la tormenta, en el 2026 brillará el sol.