Opinión

CONTRALORÍA DESCONTROLADA

Henry Silva Viteri/Guayaquil

El Contralor es un funcionario que se dedica a revisar los gastos y las cuentas oficiales y si encuentra irregularidades debe iniciar los procesos para evitar que los deshonestos perjudiquen los intereses del Estado, lamentablemente en nuestro país no hemos la suerte durante catorce años de contar con una persona honrada que esté al frente de la importante institución que es la Contraloría General del Estado.

La persona que esté al frente de esta institución debe ser una persona proba y honrada ya que estará encargada de precautelar el buen uso de los recursos del Estado y debe hacerlo a través de auditorías gubernamentales en entidades tanto públicas como privadas que manejen fondos o bienes públicos. Es una entidad que tiene autonomía administrativa y financiera avalada en la Constitución.

Lamentablemente la Contraloría General del Estado en el año 2007 cayó en las asquerosas garras del resentido social Mameluco Correa y para poder realizar las irregularidades para su enriquecimiento descarado puso de Contralor a Carlos Polit Faggioni que durante la década podrida se dedicó a desvanecer glosas de compañías contratadas a dedo y que realizaban malos trabajos, sobreprecios e incumplimientos en obras a ellos entregadas.

Carlos Polit tenía como subcontralor a su amigo Pablo Celi de la Torre pariente del principal implicado del caso Las Torres, Celi ayudó y aprendió a desvanecer glosas ya que tenía junto a él un gran maestro que durante diez años se dedicó a desvanecer millonarias glosas de compañías chinas y Odebrecht, el año 2017 después de recibir 6 millones de dólares por desvanecer una glosa de Odebrecht huyó al “imperio del mal” como lo llaman los “sucioslistos”.

Y quedó el puesto vacante tras la huida de Polit a Miami asumiendo el cargo du amigo Pablo Celi mano derecha de Polit, Celi ocupó el cargo a las bravas ya que tenía que poner en práctica las enseñanzas recibidas y así cuando le dieron la notificación de su destitución la rompió y la echó a la basura asegurando su puesto con la destitución de Jorge Glas.

Así llegó a ser contralor y fue ratificado por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio dándole la oportunidad para que termine el período de Polit hasta el año 2022.

Pero su dicha en ese paraíso en donde se mueven millones de dólares no ha durado mucho, el 13 de abril del presente año fue detenido por la policía y encarcelado en la Cárcel 4 de Quito por supuestamente estar involucrado en una red de delincuencia organizada en el caso Las Torres en donde se desvanecieron glosas por aproximadamente trece millones de dólares a favor de la empresa Nolimit proveedora de Petroecuador en donde trabajaba su pariente apoyado por los secretarios de Wheelchair Man Lenin.

Pablo Celi se agarra con uñas sucias y dientes al cago utilizando variadas artimañas como licencia sin sueldo por 60 días que concluyó el 12 de junio, luego se enfermó de COVID 19 y tiene licencia médica hasta que esté sano; cuando se termine la licencia médica sus abogados bien pagados pedirán 58 días de vacaciones acumuladas así seguirá siendo Contralor.

En realidad, es lamentable que ocurra esto en una institución que debería brillar por la honradez de quienes la dirigen, pero que podemos esperar si fue controlada por los reyes del descontrol, Mameluco Correa y su mafia.