Opinión

CONTINUACIÓN…

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Con el sadismo e ironía que lo caracteriza, en un tono entre burlón y grotesco, el exgobernador de la Provincia del Guayas, exalcalde de Guayaquil y exdiputado se refiere maliciosamente al expresidente de la República, exalcalde de Quito, exdiputado y exministro de Estado, Dr. Yamil Mahuad Witt en forma despectiva como: “El filósofo del Eclesiastés”.

No se recuerda el Ab. Nebot que cuando el Dr. Mahuad entró al Palacio Legislativo a tomar posesión del cargo desvío su recorrido y se acercó a él extendiéndole su mano en señal de paz, amistad y compañerismo jesuita, con toda seguridad por ningún motivo el Presidente electo habría tenido la equivocada idea de orinarse sobre él, esa es la gran diferencia y el gran abrupto cometido cuando fue diputado le pesó con demasía en sus intentos de ser huésped de Carondelet.

Personalmente fui afiliado a la Democracia Popular cuando era considerada la reserva moral de la patria y a los pocos días que hicieron la alianza por una mal llamada gobernabilidad, renuncié al partido y comenté que lo usarían como a una naranja y la exprimirían hasta la última gota para luego botarlos a la basura junto con la cáscara y las pepas, ahora estoy más convencido que estuve en lo cierto.

La historia se repite después de veinte y dos años con algunos de los mismos protagonistas, sino que esta oportunidad no se caerán por tropezar con la misma piedra, en la actualidad la piedra es otra que a pesar de estar prófugo de la justicia sigue manejando los hilos del poder.