Opinión

CONSULTA FALSA

Orlando Amores Terán/Quito

Debemos recordar que el 2007, el Tribunal Supremo Electoral destituyó a 57 diputados, porque se oponían a la «Constituyente».

El Tribunal Constitucional, restituyó a los diputados; sin embargo, varios gamberros se tomaron las instalaciones del Tribunal Constitucional y al día siguiente, el «Congreso de los manteles», destituyó a los miembros del Tribunal Constitucional, aseverando que, con su destitución, se anulaba la restitución de los diputados.

Varios de esos gamberros inclusive fueron a la «Constituyente de 2008». Con este acto, similar a los golpes de mano de los nazis, se inauguró el narco-comunismo en Ecuador.

Por «Constituyente», que es el butrón por el cual se penetró y destruyó nuestro sistema jurídico, se instauró, entre otros organismos, la Función Electoral y su órgano ejecutor el Consejo Nacional Electoral. Sujetos vinculados a estas instituciones y hechos crapulosos, de nefasta recordación, anunciaron una Consulta con «enmiendas», a fin de que todo siga igual, y piden a Lasso que incluya sus preguntas en la Consulta presidencial, lo cual es inservible, porque la enmienda constitucional:

No elimina la Función de Transparencia y Control Social.

No elimina la Función Electoral.

No elimina el CPCCS.

No elimina la Asamblea Nacional, sustituyéndola por Congreso Nacional bicameral, integrado por un senador y un diputado por provincia.

No traslada las atribuciones del CPCCS eliminado, a la Cámara de Senadores, porque mantiene incólume la estructura actual de la Asamblea.

No modifica el CNE.

No cambia el modo de designación del Consejo de la Judicatura, mantiene su forma y nominación actuales.

No elimina las regiones.

En resumen, es una consulta que, al proponer cambios formales, lo hace para consolidar el narcoestado instaurado en la Constituyente 2008. No podemos gastar 60 MUSD, en una consulta de falsa bandera, para que todo siga igual.