Consideraciones varias
Jorge A. Gallardo Moscoso/Guayaquil.
En la vida de toda persona es común tener que enfrentar avatares (imprevistos, vicisitudes, altibajos). Hay que lidiar con ellos; aceptar que siempre van a presentarse, que no es fácil eludirlos. Pero, asimismo, gracias a los gratuitos dones y talentos recibidos, es posible que, alrededor de ellos se construyan reflexiones, al inicio de exclusivo consumo personal y luego, también, para utilidad de otros y por qué no, para la solución, el rechazo, la aprobación, la discusión, la indiferencia de tantos más.
No serán, sin embargo, solo los avatares. Podrían ser los quehaceres humanos más rutinarios los que susciten interés especial para reflexionarlos en aras de entender mejor la vida, la muerte, el tiempo, la soledad, la pena, la familia, la memoria, la gratitud, los recuerdos, los amigos, la lluvia y 71 temas adicionales que contiene la reciente publicación del escritor ecuatoriano (piñasiense) Rommel E. Gallardo Moscoso.
Se trata de “Consideraciones varias” -como está titulado este comentario-, plasmadas a lo largo de 17 años (2006-2023), en lugares distintos del país y también en la ciudad china de Nanjing, donde el autor quedó “atrapado” siete meses durante la pandemia (2020), tema sobre el cual discurre y anota que “luego de un largo letargo despertó el viejo monstruo, con las mismas formas y figura de hace un siglo… mostrando su adormitado apetito y avidez luego de su centenaria digestión”.
El autor, también del Canto de los ataúdes; Trece Balboas de amor y el amor de Balboa; Trece Balboas de amor, el amor de Balboa y el Pelado Manguera (2da. Edición); y la Ejecución de mis tías, con sus Consideraciones varias nos invita a coincidir o discrepar con sus Ensayos y lo hace confirmando su calidad literaria, en la que la paradoja, la poesía, la filosofía tienen espacio preponderante. Probablemente, como diría Joan Didion (1934-2021), periodista y escritora norteamericana, respecto de sus escritos, los Ensayos confirman que “nos contamos historias a nosotros mismos para poder vivir”. Los de Gallardo se inscriben, probablemente, en la misma línea y, por supuesto, tienen su impacto en los demás.
