Ciencia

Consejos para que los niños no sufran con el cambio de hora

Los pequeños no pueden racionalizar el cambio y lo acusan en sus hora de descanso

ESPAÑA. Este sábado cambia la hora en España. Volverán al horario de invierno, que rige en el país desde después de la Guerra Civil. Desde 1940 la hora de referencia en la península no es la del huso horario que nos corresponde (el 0) sino que, como en el caso de Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, se ha adoptado la del huso +1. Como consecuencia de ello, en la mitad más occidental de Galicia, que se encuentra en el huso –1, hay un gran desacuerdo, el máximo en Europa, entre la hora solar local y la hora oficial. En verano, con la implantación del horario adelantado, se da la circunstancia de que en algún municipio la diferencia entre el mediodía solar verdadero y las 12 horas oficiales llega a exceder los 160 minutos.

Pero al margen de datos oficiales de desfase con el horario solar, los cambios de hora afectan mucho a las personas, tanto que pueden llegar a tardar cinco días en volverse a adaptar.

En el caso de los niños puede ser peor, porque ellos no son capaces de racionalizar lo que está pasando y su «reloj interno» les sigue marcando la misma hora de antes, con lo que supone de levantarse antes o no querer dormir por la noche.

Por ello, Amelia Hunter, Sleep Consultant Certificada, aconseja actuar con antelación al cambio para evitar las consecuencias de que bebés y niños tengan varios días de falta de sueño: hipercansancio, irritabilidad, mal humor,…

«Mi principal consejo es actuar con antelación para que el cambio al horario de invierno no altere el sueño de los más pequeños. Se puede empezar alrededor de una semana antes del cambio con un ajuste gradual en las rutinas para dormir», señala Hunter. El truco está en retrasar la hora de despertarse, de las siestas y la hora de acostarse unos 10-15 minutos cada dos días.

Por ejemplo, si se despierta normalmente a las 7 de la mañana intenta mantenerlo dormido hasta las 7,15 durante un par de días, hasta las 7,30 los dos siguientes,…. Así, cuando se cambie la hora del reloj, en realidad se seguirá despertando a las 7 de la mañana. Según la experta, es una buena manera de ir ajustando todos sus horarios antes del cambio, ya que esa hora de diferencia ya no afectará tanto a su día a día.

Niños de más de 2 años

Si tu hijo tiene más de dos años, puedes ponerle un reloj digital en la habitación y tapar los minutos con cinta adhesiva o algo similar. Así, sólo podrá ver si son las 6 o las 7 (a menudo se confunden con los minutos si son muy pequeños). Sólo hay que adelantar el reloj media hora para que a las 6,30 de la mañana marque las 7 y, de este modo, se levante un poco más temprano de lo normal. Hacia el final de la semana ya estará de nuevo en el camino y dormirá hasta su hora de activación normal.

Consejos para bebés

Si se trata de un bebé más pequeño, «es mejor que cuando oigas que se despierta no acudas corriendo a su llamada, ya que le estarás enviando el mensaje de que las 6 de la mañana es buena hora para levantarse», comenta Amelia. De este modo, si normalmente se despierta a las 7, pero ahora son las 6, espera 10 minutos el primer día, luego 20 minutos y al tercer día espera hasta las 6,30. Al final de la semana, ya se habrá acostumbrado a este nuevo horario y volverá a despertarse a la hora de costumbre.

… y si no has tenido tiempo de anticiparte

Sin embargo, hay muchos casos en los que no se ha tenido tiempo de actuar. «Si no has tenido tiempo para adelantarte y preparar a tu hijo antes de la llegada del horario de invierno, te recomiendo que durante una semana le acuestes más temprano», afirma.

Por ejemplo, si generalmente se acuesta a las 19 de la tarde, procura acostarlo a las 18,30 durante los tres primeros días tras el cambio de hora. Hay que recordar que su cuerpo percibirá que son las 19,30 Puede ser que tarde aproximadamente una semana en acostumbrarse al nuevo horario, exactamente igual que un adulto. (ABC/La Nación)