Opinión

CONFERENCIA EPISCOPAL Y FUERZAS ARMADAS COINCIDEN.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
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La inseguridad une a las dos instituciones más representativas del país con un objetivo común; mantenerse unidos con el fin principal de la paz y la justicia en todo el país.

Las instituciones públicas, llámense los poderes del Estado, por su cuenta y riesgo se han encargado de ubicarse en los menores niveles de aceptación nacional, cayendo en un desprestigio nunca conocido.

Todos los poderes del Estado por si solos no han sido capaces de fortalecerse y peor auto depurarse.

El presidente de la República está intentando pasar el charco de la corrupción inmunda, pero si continúa como antes sin tomar definiciones concretas y deshacerse de toda la podredumbre que lo rodea en poco tiempo más se repetirán acciones y actuaciones como las que ahora estamos espectando.

Hasta ahora el circo Legislativo se muestra incapaz de poner en dificultades la continuidad de Lasso en el poder, pero no hay que confiarse, porque la oposición cuenta con los medios y argumentos necesarios para seguir intentando concluir con sus protervos fines desestabilizadores y pescar en el río revuelto de la Democracia como pretenden los enloquecidos por el Poder.

No se siga quejando presidente, la solución está en sus manos, solamente cumpla sus ofertas de campaña, retire de su gobierno todo lo que esté contaminado por el Progresismo e imponga la ley marcial, que si usted no lo hace se la impondrán otros.