Opinión

Condecoraciones y pagos de favores políticos…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

A todas luces parece evidente, que esto de entregar condecoraciones medallas, acuerdos, a personas que fallecieron, (sin cuestionar o hacer juicio de valor de sus vidas, obras, conductas), en un momento en que todo hace aguas, se cuestiona la legitimidad de todas las funciones del Estado, calificado como fallido y más que mediocre, resulta una afrenta a quienes se quiere recordar, enaltecer y hasta elevarlos a los altares de los padres de la Patria…

Pero mucho más vergonzoso e indignante, es que personajes vinculados a las mafias de la corrupción, alcahuetes del sofisma y mercaderes de la venta del conocimiento, academia y harto farsantes, también reciban condecoraciones, se los declare comendadores, caballeros de la orden Gran Cruz, etcétera, porqué a los líderes de las diferentes funciones, les interesa tener de su lado: medios de comunicación, grandes empresas transnacionales, universidades, centros financieros y bancarios, y como no podría ser de otra manera el beneplácito de países cuyo poder geopolítico es fundamental para sostener sus andamios corroídos por la podredumbre, corrupción y ambiciones desproporcionadas…

En vida debe reconocerse los méritos de las personas que han contribuido en verdaderas hazañas, por ejemplo: los médicos y trabajadores de la salud que se entregaron con pasión y amor, incluso murieron en la época de la pandemia del covid19, no he visto ningún acto público felicitándolos y entregando condecoraciones a estos cientos de héroes y guerreros de la salud…

A los barrenderos y recogedores de desechos públicos que también con estoicismo, rutina y mucho sacrificio cumplen con mantener limpias nuestras calles, viviendas, comunidades…

A los campesinos que nos brindan alimentos diarios, curtiendo sus pieles, llenando de callos y heridas sus manos y cuerpos, verdaderos y sacrificados ciudadanos, que no reciben ningún reconocimiento, es más muchas veces son despreciados en ciertos lugares, por qué son gente humilde, sencilla, temerosa…

Esto es lo que deberíamos cambiar, dejar de invitar a tanto ricachón sinvergüenza y descarado, (salvo honrosas excepciones) cuyas fortunas tienen su origen cuando han sido funcionarios, banqueros, agentes de aduanas, funcionarios de rentas, eléctricos, petroleros, militares, policías, pastores, curas, etcétera…, necesitamos que el pueblo sea condecorado por haber tenido demasiado huevos y paciencia, amamantando a tantos hdlgps cínicos, rateros, corruptos, y farsantes…y ahora encima condecorados, mejor me río por no seguir llorando…

Semper Fi.