Opinión

CON SABOR A MORALEJA

Bridget Gibbs Andrade/Cuenca

 

EL LEGADO II

La construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair abrió la puerta al endeudamiento con China. Construida por la empresa china Synohydro, la obra tiene más de 17.000 fisuras que siguen reapareciendo a pesar de que ha sido reparada en cinco ocasiones. Debe ser porque están infestadas de podredumbre y corrupción. La megaobra nos costó más de USD 3.300 millones. Las fallas de esta represa han llevado a que Ecuador y Sinohydro batallen legalmente por los perjuicios causados al Estado ecuatoriano.

Asimismo, se investigó la central hidroeléctrica Minas San Francisco, una de las más cotizadas por los chinos donde Glas, encargado de los sectores estratégicos en contubernio con el fugitivo -dos manilargos sentenciados por corrupción- tuvo un papel prominente. Qué no lo va a tener si estaba encargado de validar este tipo de obras truchas, saboteando al país entero. En la investigación de la central hidroeléctrica Paute-Sopladora, consta el brutal atropello al medio ambiente.

Este libro, igualmente, narra las irregularidades monstruosas en la construcción de las Escuelas del Milenio. Así como la maldición del Rey Midas fue convertir en oro todo lo que tocaba; la maldición de esta banda criminal es descomponer y gangrenar todo lo que tocan. Llegará el día en el que este grupo de delincuentes tendrá que pagar con creces las cuentas pendientes -muy onerosas- que tienen con la sociedad ecuatoriana desde que se propusieron extinguir la moral, ética y honestidad desde las filas de su gobierno.

Sobre todo, la deuda con jóvenes y niños a quienes ofrecieron en bandeja de plata la nefasta “tabla de drogas”, haciendo que el consumo de estupefacientes se tornara tan normal como tomar un vaso de leche.

Villavicencio accedió un año antes de la pandemia a más de 5.000 archivos reservados de la deuda contratada con China que hoy ya son de dominio público, tal como él lo deseó alguna vez. El prólogo de este libro, escrito por Cristian Zurita, relata que las investigaciones descritas en sus páginas son un homenaje al legado de Villavicencio: “Cada texto es un enfrentamiento a la servidumbre, pero, además, una reivindicación del optimismo, porque escribir y publicar es una victoria”.

Que el legado de este hombre honesto perdure por las generaciones venideras.

Fe de erratas. En el artículo de la semana anterior EL LEGADO I, dice: “cuando Villavicencio fue presidente del CAL”. Debe decir: “cuando Villavicencio fue presidente de la Comisión de Fiscalización”.