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Con moderna bomba flotante se desaloja agua estancada en parroquia Santa Rosa de Flandes

El equipo fue proporcionado por la Prefectura del Guayas. Beneficia a más de 200 personas, cuyas 47 viviendas y plantaciones estuvieron inundadas durante los últimos 8 días por acción de las aguas del río Naranjal.

GUAYAQUIL. Más de 200 habitantes de la ciudadela El Rosario, de la parroquia Santa Rosa de Flandes, del cantón Naranjal, recobraron este miércoles 9 de marzo la esperanza de terminar con la caótica situación que han vivido durante los últimos ocho días a consecuencia de la inundación de sus viviendas y predios por las aguas del río Naranjal, como consecuencia del mal manejo de una de sus compuertas.

Pues, una moderna bomba flotante de succión, tipo lancha, proporcionada por la Prefectura del Guayas comenzó a desalojar el agua, que en algunos sectores sobrepasaba los 1,40 metros de profundidad.

El espejo de agua mantenía anegada a 47 viviendas de un igual número de familias de la mencionada ciudadela y de recintos cercanos como El Porvenir, Puerto Baquerizo, entre otros; además de aproximadamente 80 hectáreas de cacao, banano y árboles frutales.

El trabajo de evacuación de las aguas inició a primeras horas de este día con la instalación de la bomba flotante, con capacidad para desalojar 1.800 metros cúbicos de líquido por hora, que fue situada dentro de las aguas estancadas con ayuda de maquinaria. Se utilizó 24 metros de tuberías de polietileno de 18 pulgadas conectadas, de un lado al aparato y el otro quedó expuesto al cauce del río Naranjal, que actuó de depósito del agua empozada.

Cuando la bomba comenzó a succionar los primeros litros del líquido retenido, los rostros de los afectados comenzaron a cambiar. Lo que era incertidumbre y preocupación se tornó en regocijo y felicidad.

“Le agradecemos al prefecto Jimmy Jairala por estarnos ayudando en estos momentos en que más necesitamos…”, dijo con un tono de emoción Humberto Arce, agricultor de 60 años, cuyas 3 hectáreas de cacao se encontraban bajo el agua y durante el tiempo de la anegación no ha podido trabajar en ella, que es de donde obtiene su sustento familiar.

Arce manifestó que el problema se originó porque no funcionó una de las compuertas del by pass del río Naranjal, que está situado en el sector, lo cual ocasionó también que las aguas del río Viejo, que está cercano a esta población, también se desbordaran. El muro carrozable alto de la nueva obra impedía el desfogue.

Juan Cibre, de 56 años de edad y también morador del sector, mostró su emoción al ver que poco a poco iba disminuyendo el nivel de las aguas en la zona afectada. “Veo que ya están bajando las aguas y eso es lo que queremos, porque estamos mal así. Esta es una buena obra que nos ha traído el prefecto Jimmy Jairala”, expresó el agricultor, quien desea que todo vuelva a la normalidad, para poder trabajar en sus cultivos.

La misma esperanza mantenía horas antes Flor Martínez, de 41 años, mientras observaba desde la calle a dos de sus tres hijos, asomarse por la ventana de su vivienda, también bajo el agua.

“Les he tenido que hacer un medio tablillado, porque el agua está dentro de la casa y ya comienza a apestar. Mi esposo hizo un puente para poder cruzar”, explicó la mujer, al mismo tiempo que hizo un gesto de aprobación por el trabajo que está realizando la Prefectura del Guayas en su comunidad.

“Estoy muy contenta porque lo que queremos es que el agua salga rápido de allí, por eso le agradezco al prefecto Jimmy Jairala por darnos la mano”, indicó Martínez tras recalcar que la Prefectura del Guayas es la única institución que les ha llevado ayuda.

Jaime Meneses rompió en llanto al recordar que ninguna institución ha atendido la situación de su sector, lo cual lo mantiene viviendo en la casa de uno de sus vecinos. La Prefectura fue la primera que lo hace en menos de 24 horas de inspeccionar el lugar.

“Eso es mucho para nosotros; nadie nos ha cumplido”, señaló el agricultor, al tiempo de darle las gracias al ejecutivo provincial por enviarles la moderna bomba de succión.

Mirella Córdova, vicepresidenta de la Junta Parroquial, también se sumó a las muestras de agradecimiento al Gobierno Provincial por haber atendido el clamor de esta población. “Nos sentimos solos y abandonados, es duro lo que estamos viviendo”, señaló.

Hasta las 18h00 de este día, ya se habían desalojado diez mil metros cúbicos de agua represada en la mencionada ciudadela, lo cual hizo que bajara aproximadamente 20 centímetros el nivel del líquido en las viviendas. La bomba seguirá funcionando sin parar hasta evacuar los 79 mil metros cúbicos que se encuentran empozados.

“La totalidad de las aguas estará evacuada consideramos en un día… Estamos remediando la situación… Luego volveremos para traer ayuda sanitaria con las brigadas médicas y fumigación para evitar enfermedades”, explicó Federico Guerrero, director de Fortalecimiento Rural, de la Corporación Provincial, quien está coordinando este trabajo.

El funcionario agregó que este mismo equipo será trasladado a otros puntos de la provincia del Guayas que estén atravesando por inundaciones debido a la crudeza del invierno. “El prefecto Jimmy Jairala como siempre busca tener las herramientas necesarias para ayudar a la población y remediar las situaciones que se presenten en la provincia”.

Además, Guerrero informó que se ha coordinado con la Secretaría del Agua (Senagua) y con la empresa constructora del by pass en Naranjal para que se suba el nivel del dique (muro) y haya un mejor manejo de las compuertas, para evitar futuras inundaciones en esa misma zona. (PREFECTURA DEL GUAYAS)