Opinión

Complicado futuro económico para América Latina

Antonio Aguirre M.

antonioxaguirre@gmail.com

Según el último diagnóstico del Fondo Monetario Internacional, la economía ecuatoriana no crecerá hasta después de cinco años, que coincide con el término del próximo gobierno, con una deuda pública que ya bordea el 40% del Producto Interno Bruto, reconstrucción de los daños ocasionados por el terremoto, varias deudas acumuladas y posibilidad de perder algunos juicios en tribunales internacionales.

Como se está presentando el futuro proceso político con una dispersión de candidatos de todas las tendencias, existiría la probabilidad que triunfe uno de los dos posibles candidatos de Alianza País, teniendo que asumir una situación sin la solvencia que desearían, estarían dispuestos a tomar las medidas económicas correctivas o continuarían con el actual modelo demagógico, de despilfarro burocrático y del buen vivir.

Puede suceder lo mismo que ocurrió en Argentina cuando el Presidente Mauricio Macri recibió el mando de la ex Presidenta Cristina Fernández, heredando un país al borde del colapso financiero y obligado por las circunstancias a tomar duras medidas económicas, sin demagogia para enderezar la arruinada situación fiscal.

Situación similar está pasando con el nuevo gobierno Brasileño del Presidente constitucional Michel Temer ratificado y posesionado por el Congreso después de un proceso legítimo avalado por la Carta Magna, que le ha tocado recibir los escombros de un país que era considerado dentro de la élite mundial de los ricos y poderosos del planeta.

Peor situación es la que va a ocurrir cuando el Presidente Dictadorzuelo de Venezuela Nicolás Maduro producto de sus errores y fracasos se convierta en ex mandatario.

Coincidentemente en los cuatro casos nombrados tiene mucho que ver el fatal legado de la Revolución Socialista de siglo XXI.

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