Ciencia

Complementos alimenticios, efectivos solo si la dieta está desequilibrada

Los expertos advierten: solo son efectivos si nuestra dieta es desequilibrada

ESPAÑA. En las farmacias, en los supermercados, en tiendas especializadas… En todos estos puntos de venta hay productos que se publicitan como complementos o suplementos alimenticios, dietéticos o nutricionales para reforzar nuestra salud.

“Son complementos que se deben utilizar cuando la dieta está desequilibrada por cualquier motivo. Si no se cumple esta premisa, no tiene ningún sentido utilizar complementos alimenticios porque no tendrían efecto”, subraya Jesús Rodríguez, catedrático de Fisiología y director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada.

Una alimentación debe ser equilibrada en macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y en micronutrientes (vitaminas y minerales), algo que se consigue consumiendo alimentos de todos los grupos en las raciones recomendadas.

Embarazadas con necesidades de hierro o ácido fólico, enfermos con deficiencias nutricionales a causa de los tratamientos o de la patología en sí misma, o deportistas de alto rendimiento son algunos ejemplos en los que es necesario reforzar la dieta con complementos.

Los complementos alimenticios están regulados por varias directivas europeas y por el Real Decreto de 26 de septiembre de 2009 sobre productos cuya finalidad es complementar la dieta.

En esta normativa se alude a los productos cuya composición se basa en vitaminas y minerales y pospone a otra regulación los que se basan en aminoácidos, ácidos grasos esenciales, fibra y diversas plantas y extractos de hierbas, aunque advierte que una ingesta excesiva y continuada puede tener efectos perjudiciales para la salud.

Productos en el mercado que no solo aseguran ser capaces de reforzar las defensas, sino que también nos regulan el sueño, evitan la caída del cabello, nos ayudan a perder kilos, a mantener el envejecimiento a raya o a estimular el bronceado.

Y con este desorden y el impacto de internet, la suplementación ha pasado de ser recetada por profesionales a ser el propio usuario o sus amigos los que se lo autorecomienden. “Es fácil porque disponemos de información en internet, pero si consultamos las bases científicas hay muy pocos trabajos” sobre los beneficios o perjuicios de estos complementos, apunta el director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de Granada.

Antes de tomar cualquiera de estos productos es recomendable consultar con el médico de atención primaria o con el especialista en Endocrinología.

“Algunos de estos productos pueden ser beneficiosos pero solo si se aplican bien, si no pueden producir un efecto adverso”, apunta Clotilde Vázquez.

En algunas circunstancias, por el estilo de vida y la alimentación actual empobrecida por las formas de cultivo y agentes tóxicos, es posible que se presenten puntualmente carencias de vitaminas.

Cansancio prolongado, caída del cabello, debilidad de uñas… pueden ser síntomas de alarma para reforzar la alimentación. “En estos casos les recomiendo un complejo multivitamínico y mineral, en dosis prudentes y durante un mes, además de insistir en que coman sano y equilibrado”, señala la endocrina. (Efe/La Nación)