Ciencia

¿Cómo se usa la sal correctamente?

Se habla mucho del consumo de sal y de que es perjudicial para la salud. Sin embargo, no sabemos bien cuánto es lo permitido, en qué platillos utilizarla, etc.

ESPAÑA. Las voces a favor indican que el sodio es indispensable para nuestras funciones vitales y los disertantes dicen que es totalmente dañino para el cuerpo.

Nuestro organismo precisa sodio para llevar a cabo ciertos procesos metabólicos, para que el estómago pueda producir sus jugos, etc.

El problema actual no es consumir sal (cloruro de sodio en su nombre científico), sino cómo ha sido tratado o procesado dicho condimento. El mecanismo que se usa hoy en día para ello es el que se conoce como “yodatado”, que le quita la gran mayoría (por no decir todas) las propiedades naturales.

El consumo desequilibrado de sal es lo que causa las enfermedades relacionadas que conocemos, como por ejemplo: hipertensión arterial, problemas renales (insuficiencia, formación de piedras en los riñones), caída del cabello, arterosclerosis, arrugas y manchas en la piel, irritación en los intestinos, sequedad en la garganta, estreñimiento, estrechez en las venas (no permiten el paso de la sangre como corresponde), aparición de ojeras, desequilibrios en el hígado, problemas en la sangre, enfermedades cardíacas, gota, acumulación de líquidos (edema), sobrepeso .

Cuanta más sal le añadimos a la comida, más queremos echarle. ¿A qué crees que se debe esto? A que la sal yodatada o yodada va quemando las papilas gustativas y cada vez le sentimos menos el gusto salado a las cosas. Lo mismo ocurre con los edulcorantes artificiales en los dulces.

Si a esto le sumamos el hecho de que la comida procesada y ya preparada tiene una gran cantidad de sal desde el momento de preparación, la lengua está cada vez más acostumbrada a este sabor y desplaza a los demás. De esta manera, vamos perdiendo la capacidad de disfrutar de los sabores naturales de la comida y todo lo que ingerimos nos parece insípido, a no ser que le echemos una buena cantidad de sal.

Los riñones tienen la capacidad para eliminar 5 gramos de sodio por día a través de la orina (para ello necesitas beber dos litros de agua diarios). Si se eleva este nivel de sal en la dieta, se va acumulando en el cuerpo y eso causa muchos problemas. ¿Dónde se almacena el “sobrante”? En los tejidos y órganos. Así es como sufrimos de retención de líquidos.

Básicamente, los edemas aparecen cuando el riñón ya agotó su capacidad para excretar la sal y los líquidos. El resto queda alojado en diversas partes del cuerpo, provocando, entre otras cosas, sobrepeso.
Otro de los síntomas del exceso de sal en el cuerpo es la resequedad en los ojos, la piel y las mucosas (ojos, nariz, etc). Aparecen las arrugas, la sensación de acartonamiento, irritación ocular, la piel empieza como a descascararse, etc. (Internet/ La Nación)