Internacional

¿Cómo se celebran las fiestas navideñas en el mundo?

En Alemania reparte los regalos a los niños hoy,  24 de diciembre Christkind y en Bélgica es San Nicolás.

ALEMANIA. La Navidad está a la vuelta de la esquina y las luces navideñas y los árboles inundan las calles de las ciudades españolas. En la mayor parte de los lugares es una fiesta que se vive en familia y los más pequeños la viven con gran ilusión a la espera de Papá Noel o Santa Claus y los regalitos.

 Las comidas, además, suelen ser laboriosas y deliciosas como el pavo, el pollo o el caldito típico en España para calentar el cuerpo.

Al igual que en España, los alemanes decoran sus hogares aunque en vez de comer polvorones se decantan por unos ricos muñecos de jengibre. Los más pequeños escriben su carta cada año a Christkind, una figura alada que reparte los regalos durante la Nochebuena. Algunas tradiciones y leyendas apuntan a que este personaje es un ángel mensajero del niño Jesús.

También se reúnen para cenar juntos y en familia la noche del 24 de diciembre y son muy populares los mercados navideños, especialmente en las ciudades de Núremberg, Munich, Hamburgo y Colonia donde se venden coronas de adviento, comida, vinos, juguetes y velas.

Los niños esperan con impaciencia sus regalos. Saben que hasta que no suene un campanita, colocada detrás de una puerta, los regalos no estarán bajo el árbol. Pero antes de poder abrirlos, deben cantar el tradicional villancico ‘Noche de Paz’, que en alemán es ‘Stille Nacht, heilige Nacht’.

La gran mayoría de los irlandeses son católicos y por eso sus tradiciones navideñas están muy influidas por esta religión. Una de las tradiciones más singulares en este país es la decoración. Las velas son un símbolo de la llegada de la Navidad.

En cada casa la familia debe colocar una vela en la entrada o en una ventana. Hoy el más pequeño del hogar debe encenderla, como bienvenida a la Sagrada Familia y solo podrá ser apagada por una niña o una mujer llamada María.

Austria decora, y mucho, sus viviendas: En este país se toman muy en serio la decoración, que comienza con el Adviento, y los mercadillos se convierten en los protagonistas.

Los regalitos, el momento preferido por los niños, no los trae Papa Noel. En Austria el que da los regalos a los peques que se portan bien es un niño rechoncho de cabellos rubios y rizados, el Niño Jesús, que baja del cielo con sus ángeles para traer la paz, el amor, y los detalles navideños. (Internet/ La Nación)