Opinión

Como palo de gallino.

Ab. Luis Hidalgo Vernaza/Guayaquil

 

Debo reconocer que este no era el título del artículo para mi entrega de este domingo, pero un buen amigo me lo hizo cambiar al hacerme notar que no es sólo el presidente que está haciendo de palo de gallinero, sino todo el país, los ecuatorianos.

Con la decisión que tomó la Asamblea de no dar paso al enjuiciamiento de la Vicepresidenta, que era la cereza del pastel de todo lo que se está fraguando y suscitando en el país, teóricamente se cierra una página en torno a la subrogación del Presidente para el próximo proceso eleccionario. No obstante, tengo mis dudas de que todo quede ahí. Falta el Procurador, pero no veo posibilidad alguna.

La Asamblea, a la cual Pilatos se lavó las manos, argumentó que dada la reserva que declaró la jueza de la Corte Nacional de Justicia, y al no contar con la suficiente información, ¿por qué no la pidió? Que les permita dilucidar el cometimiento del delito de concusión, y como este no prescribe, la autorización es NEGADA por el Pleno. No obstante, se lo podrá hacer cuando termine su periodo. Qué belleza de argumentación. Es de enmarcarla para que se conozca en la posteridad. Colorín colorado, el palo está totalmente excretado.

Pero dejemos por ahora el asunto de la Vice Abad, ya que la Fiscal dice que es respetuosa de la decisión y de la Constitución, pero que esto no le impide seguir aclarando los hechos del caso NENE.

Otro Nene, Esteban Torres, Viceministro de Gobierno, que denunció ciertas maniobras típicas de la política, ha sido calificado de todo, hasta por sus panas de la 6, pero como vocero tiene una papa caliente que es el anunciar la eliminación de los combustibles, tema harto, difícil y que no ha habido gobierno que lo enfrente.

En los próximos días, las diferentes organizaciones que aglutinan a la masa del volante llegarán a un consenso sobre el alza de las gasolinas. Aunque la viveza criolla está a flor de piel, quieren un reconocimiento mayor al ofrecido mensualmente como compensación. El problema es de tira y jala, pero se avanza. El único que pega el grito es el seudoindígena salariado de Leónidas.

Hoy, que ha llegado a decir que irá a las calles; quizás lo que intente es auscultar electoralmente su apoyo ahora que es precandidato a la Presidencia. Veremos si se atreves.

La campaña electoral del 2025 arrancó. Los partidos y movimientos se activan. Las candidaturas presidenciales más ridículas se seguirán anunciando. Los camisetazos para ocupar una curul en el desprestigiado conclave que es la Asamblea continuarán. ¿Cómo hacerse notar con el pueblo? Los presidenciables aparecerán en todo programa que tengan oportunidad, y los asambleístas que buscan reelección, aprovecharán para llamar a los ministros para preguntar pendejadas.

El caso Olón lo moverá y dará la connotación que no tiene. Un testaferro denunció al presidente con malversación de fondos; Noboa se tomó unos tragos en España a costillas del gobierno, que según el autoexiliado José Serrano, gastó la bicoca de $50 mil verdes. ¿Por qué no lo denunció? Algunos medios se preguntan a través de ciertos periodistas: ¿Por qué los viajes de Noboa, y qué de positivo tienen? Hay que armar revuelo a como dé lugar.

La Corte Constitucional declara inconstitucionalidad del último estado de excepción que se expidió mediante Decreto Ejecutivo 275 del 22 de mayo de 2024, vigente para las provincias de Guayas, El Oro, Santa Elena, Manabí, Sucumbíos, Orellana y Los Ríos y un Cantón en Azuay. La Corte se lava las manos y reconoce los graves hechos de violencia que está viviendo el país y recuerda “las facultades que tiene el presidente para emplear a las FFAA para cumplir su misión. En el numeral 2 de la Decisión, “llama la atención al presidente por incumplir los requisitos que prevé la Constitución”. Se han convertido en todopoderosos sin que importe el país.

Hasta el 9 de febrero del 2025, fecha en que se concurrirá a las urnas para elegir Presidente y Asambleístas, el país entrará en una etapa de politización donde prevalecerán los dimes y diretes y se recrudecerá la violencia incentivada por la izquierda recalcitrante comunistoide, que busca retornar a los días de corrupción y saqueo. El gran perdedor será el país que estará como palo de gallinero.