Opinión

Cómo mejorar la productividad en Café

Dr. Alonso Ríos Hidalgo.

Productor cafetalero Lojano.

 

En este caso, siendo la productividad, la capacidad de desarrollarnos optimizando lo que tenemos a nuestro alcance para que, en determinado tiempo, potenciemos los recursos con los que contamos y así generar en el tiempo sostenibilidad y sustentabilidad, es la meta que proponemos cuando hablamos también de las fincas cafetaleras y de los caficultores. Hoy en día, atravesamos momentos difíciles por diferentes causas y problemas que no son de nueva data, sino que vienen más de tres décadas atrás. Estos fenómenos  no son solo cíclicos en cuanto a su manejo y tratamiento, sino que son más complejos por su ámbito. Es por ello que debemos ser más proactivos, propositivos y realistas a la hora de plantear alternativas para tan importante y sensible sector de la economía social cafetalera, que hoy está en crisis, pero que ante estas variables tenemos que plantear soluciones.

En nuestro país, hoy hablamos de fincas cafetaleras, en su mayoría de extensiones que fluctúan entre dos y tres hectáreas, por ello hablamos de diversificar en estos nichos su producción, debido a que, por los motivos expuestos y las condiciones del mercado cafetalero nacional, es imposible sostener que un caficultor va a sobrevivir de esta actividad todo el año. Para proponer este eje y, como ya hemos analizado en las diferentes reuniones, debemos realizar foros y talleres con los caficultores, ya que primero debemos apuntar tres condiciones básicas a fortalecer para continuar potenciando lo que los cafetaleros ya han empezado a trabajarlo como es, dedicarnos a cultivar un café especial, con denominación de origen y amigable con el ambiente. Estos tres parámetros, por los cuales debemos ser reconocidos, tienen que ser la piedra angular sobre lo que estas fincas cafetaleras proyecten en su futuro, a base de la diversificación o manejo integral de la misma.

Nuestra Propuesta para la sostenibilidad, es asociar dentro de la propiedad lo que hemos denominado una por una, es decir, una hectárea de café por una hectárea de granja pecuaria (ganado estabulado, gallinas de postura, granja porcina, estanque psicola, etc.), que puede ser manejado con el concepto de orgánico y amigable con el ambiente que rodea la propiedad, con medianas especies silvopastoriles, pasto de corte, optimización del agua para riego, especies arbóreas de sombra para el café, producción in situ de abono orgánico y bioles, producción de cítricos, hortalizas y legumbres, utilizando dicho abono, además, producción de leche y queso, huevos, carne de consumo de la finca y de existir remanente, vender el excedente en las ferias libres en producto sano con categoría de orgánico, es decir, darle valor agregado a nuestra producción. Asimismo, propender a la asociatividad local en la que se maneje el concepto de una pequeña economía circular y sobre todo se pueda alcanzar la sostenibilidad y sustentabilidad de las fincas cafetaleras.