Ciencia

Cómo los ojos pueden darte pistas sobre importantes enfermedades

El ojo es a menudo un buen modelo para entender el funcionamiento del cerebro.

EE.UU. Científicos han demostrado que las células nerviosas y los vasos sanguíneos en el ojo se comunican constantemente. El objetivo es mantener un flujo de sangre saludable y prevenir enfermedades. Este estudio tiene implicaciones para el tratamiento de enfermedades como la retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad. Un nuevo estudio de científicos del Instituto de Investigación Scripps (TSRI, por sus siglas en inglés) muestra que las células nerviosas y los vasos sanguíneos en el ojo se comunican constantemente para mantener un flujo de sangre saludable y prevenir enfermedades.

“Estas neuronas producen una sustancia química esencial para la supervivencia de los vasos sanguíneos y la supervivencia y la función de los fotorreceptores, las células más importantes para mantener la vista”, explica el autor principal del trabajo, el profesor de TSRI Martin Friedlander.

El estudio, publicado en la edición digital de The Journal of Clinical Investigation, tiene implicaciones para el tratamiento de enfermedades como la retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad, las principales causas de pérdida de visión en los adultos. Como el ojo es a menudo un buen modelo para entender el funcionamiento del cerebro, los resultados proporcionan pistas sobre las principales enfermedades neurológicas como el alzhéimer.

Ojo: pequeño, pero complejo Para ser un órgano tan pequeño, el ojo es extremadamente complejo. La luz entra a través de la pupila y pasa a través de cuatro capas de la retina antes de llegar a los fotorreceptores sensibles a la luz.

“La retina tiene una arquitectura muy sofisticada (describe Friedlander). Si hay un poco de exceso de líquido, algo de hinchazón o unas pocas células muertas, la luz no entrará correctamente y la visión puede verse afectada”.
La segunda capa intermedia de los vasos sanguíneos de la retina parece activarse durante periodos de bajos niveles de oxígeno y actúa como una “reserva” de los vasos sanguíneos en la retina.
Cuando los niveles del flujo de sangre y oxígeno son bajos, un factor de transcripción llamado factor inducible por hipoxia (HIF, por sus siglas en inglés) desencadena la producción de una sustancia química llamada VEGF. Las neuronas y los vasos sanguíneos en la capa intermedia se comunican para respaldar un crecimiento normal de los vasos sanguíneos.

Entonces, VEGF provoca un nuevo crecimiento de los vasos sanguíneos, llevando más oxígeno a la zona. Desafortunadamente, estos nuevos vasos sanguíneos pueden tener fugas de sangre y otros fluidos y oscurecer la visión, como sucede en la degeneración macular relacionada con la edad, una versión “húmeda” de las causas de pérdida de la visión en el centro del ojo, y la retinopatía diabética, en la que algunas personas con diabetes desarrollan visión borrosa o irregular. (Internet/ La Nación)