Ciencia

Cómo disfrutar el helado sin caer en el exceso

Especialistas responden cuánto y con qué frecuencia comer para no pasarse de la raya, los sabores más y menos calóricos

Lo consumían los chinos hace unos 4.000 años y los habitantes de la Grecia antigua. Hasta los Cruzados, en medio de su campaña por recuperar el control de Tierra Santa se refrescaban con preparaciones en las que mezclaban nieve con jugos de frutas.

 Su composición fue mutando conforme al paso de los siglos, pero paladares de todo el mundo siguen eligiendo al helado como su postre favorito, sobre todo en épocas de calor.

Dado que placer y salud no van de la mano cuando se cae en excesos, los nutricionistas recomiendan comerlo en forma moderada y ofrecen consejos para darse el gusto sin extralimitarse.

Con el verano pidiendo pista y las Fiestas a la vuelta de la esquina, la ingesta de helado sube al compás de la temperatura. En la estación más calurosa del año, lo comen ocho de cada diez argentinos, de acuerdo a un relevamiento realizado por TNS Argentina a pedido de la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA).

Más de la mitad de la población lo hace al menos una vez al mes y, un cuarto de ellos, una vez por semana.

La porción saludable de helado ronda los 125 a 150 centímetros cúbicos (un vasito chico de heladería o dos bochas) una o dos veces por semana, coinciden especialistas de la salud. Establecida la regla general, vienen las excepciones.

 No es lo mismo un sabor cremoso con agregado de nueces o salsa, que uno de fruta al agua ni uno light.

Calorías, grasas y azúcares en cantidad de un lado, contra una opción más natural y fresca del otro.

“Los sabores menos calóricos son los helados al agua y los más calóricos son los de crema (porque contienen más grasa) con agregados de chocolate, bombones, galletitas, frutas secas o deshidratadas, salsas, cremas, alcohol, extras de dulce de leche o golosinas. Las versiones light, en general, aportan la mitad de calorías que las tradicionales”, apunta la licenciada en Nutrición Magdalena Herguis.

(Internet/ La Nación)