Opinión

EL COLOR DE ISABEL ALLENDE

ECUADOR. La chilena Isabel Allende, con 75 años y una larga carrera de escritora detrás suyo, ha sacado este año dos libros que abonan al debate que gira en torno a su obra.

Una de esas novedades es ‘La ninfa de porcelana’, un relato breve que en realidad es un ‘colouring book’, producto que está de moda desde que la francesa Hachette Pratique publicó en el 2012 ‘Art-therapie: 100 coloriages anti-stress’. Todos saben lo que pasó: los ‘colouring books’ pasaron de los mandalas a obras de la literatura, como ‘El jardín secreto’, de la escocesa Johanna Basford.

Allende se monta en la tendencia con esta bella edición ilustrada por Ana de Lima. Cuenta la historia de don Cornelio, “un caballero miope, vestido con un traje gris con catorce bolsillos” que un día conoce a la ninfa Fantasía.

Estamos ante un delicado cuento de hadas enfocado para jóvenes y adultos. La ninfa   parece decidida a ponerle color a la vida de Cornelio, y ahí aparece el lector, que también puede pintar mientras disfruta del relato y, de paso, practica esta técnica antiestrés. Si esto es literatura o solo un producto, ya dependerá de quién lo juzgue.

Su otro libro del año, en cambio, no admite discusión. ‘Más allá del invierno’ es literatura. Se trata de una novela en que puede percibirse una ligera carga política, inevitable de asumirse así en estos tiempos en que la inmigración está en el centro de las discusiones políticas de Occidente.

Ambientada en un severo invierno en Nueva York, cuenta la historia de una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un maduro judío estadounidense. Un tema sensible para Allende, quien también es inmigrante desde el derrocamiento de su tío Salvador en Chile. La nostalgia la llevó a escribir ‘La casa de los espíritus’, novela que la lanzó a la fama en 1982.

En lo estilístico, se ajusta a las características de sus libros, con una prosa sencilla, sin estructuras complejas aunque en esta ocasión el relato se construye con historias intercaladas. En el contenido, Allende sí ofrece un cambio con respecto a sus obras y se acerca más al realismo y deja de lado lo ‘mágico’, para mostrar situaciones muy reales y concretas.

De alguna manera también se percibe a la periodista que existe en su interior, oficio que no pudo desarrollar por azares de la vida. En ‘Más allá del invierno’ se ofrecen pinceladas de la represión de Augusto Pinochet,  del drama del narcotráfico, de los problemas de los ilegales en EE.UU. y también del maltrato dentro del matrimonio. Y, aunque no hay cómo usar pintura o crayones, también ofrece algunos colores al lector. (Revista Familia)