Economía

Colombia sube los impuestos y espera que crecimiento sea de 4,2 % en 2015

Colombia no es un gran productor de crudo, pero cerca de la mitad de sus exportaciones son del sector petrolero y sus derivados, aunque después el país importa gasolina.

BOGOTÁ.  El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, sancionó una reforma tributaria dirigida a incrementar la inversión social a partir de 2015, año para el que, por efecto de la caída de los precios del crudo, se prevé una leve desaceleración del crecimiento de la economía, que aun así se expandirá un 4,2 %.

 “Nuestra responsabilidad es mantener este buen momento y esta solidez de nuestra economía, y para eso tenemos que continuar invirtiendo en programas de desarrollo, en programas de infraestructura y en programas sociales”, dijo Santos al sancionar la ley de reforma tributaria aprobada por el Congreso.

 Con la reforma, que no ha estado exenta de polémicas, el Gobierno espera recaudar en los próximos cuatro años 53 billones de pesos (unos $ 22.620 millones) adicionales para el presupuesto.

 En el caso de 2015, año para el cual se aprobó en octubre pasado un presupuesto general de 216,2 billones de pesos (unos $93.000 millones ), en el que el gasto en educación supera el de defensa por primera vez en décadas, la reforma tributaria permitirá recaudar 12,5 billones de pesos adicionales ($5.328 millones).

 Esa cifra irá en aumento año tras año hasta llegar a los 14 billones de pesos (unos $5.958 mil) en 2018, cuando terminará el segundo mandato presidencial de Santos, cuyos pilares son “paz total, equidad y educación”.

 A pesar del rechazo de los sectores que tendrán que pagar más impuestos, Santos dijo que la norma es “una reforma balanceada que cumple con el propósito fundamental de asegurar los recursos que necesita el país para seguir avanzando en busca de la equidad y en la lucha contra la pobreza, sin afectar a los colombianos de recursos bajos o medios”.

 “Todos los recursos que provengan de esta reforma van para inversiones sociales o productivas”, subrayó.

 Entre las disposiciones polémicas está el “impuesto a la riqueza”, que el presidente llama “contra la pobreza”, para los ciudadanos con patrimonio neto superior a 1.000 millones de pesos (unos $ 427.000 mil).

 Este impuesto tendrá una tasa máxima de 1,15 % en 2015, que se reducirá gradualmente y será del 1 % en 2016, del 0,4% en 2017 y desaparecerá en el 2018.

 La reforma encontró la oposición de algunos sectores políticos y de otros económicos, como el petrolero, pero el presidente fue enfático en señalar que no afectará a la clase media ni a las pequeñas empresas sino a los más ricos.

 “Por supuesto, esta reforma supone un esfuerzo para las empresas más grandes del país, unas 32.000, que tienen patrimonio superior a los mil millones de pesos, y para los colombianos más ricos, unos 50.000, que tienen también un patrimonio por encima de esa suma”, expresó.

 “Lo más importante es que hemos garantizado los recursos necesarios para que en los próximos cuatro años el país siga progresando con equidad y siga cerrando las brechas entre los colombianos”, añadió.

 Especialistas han advertido sin embargo que si el Gobierno no recorta el gasto público estos recursos adicionales también pueden ser insuficientes porque la caída del precio internacional del petróleo afectará los ingresos del Estado en 2015. (Efe/ La Nación)