Economía

Colombia debe invertir en el campo una vez que logre la paz, según expertos

El Gobierno y las FARC, llegaron a un importante acuerdo en mayo de 2013 sobre la compleja cuestión agraria, el primero de los puntos pactados en la agenda para el diálogo.

ROMA. Colombia debe centrarse en invertir en el campo una vez que el Gobierno y la guerrilla de las FARC lleguen a un acuerdo de paz, indicaron hoy en Roma expertos colombianos y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

El especialista de esa agencia de la ONU para América Latina y el Caribe Jesús Quintana explicó en una entrevista con Efe que tras el futuro pacto, previsto para la primera mitad de este año, las autoridades podrán dedicar su atención a las zonas rurales.

En su opinión, el país necesita una hoja de ruta “clara” para acabar con el aislamiento y la pobreza de muchas partes del campo que, resaltó, ha sido también una de las causas del conflicto.

Tras la paz, insistió que habrá que abordar asuntos prioritarios como la propiedad de las tierras, el financiamiento de la actividad económica, la seguridad, las infraestructuras y la investigación en el campo.

Al respecto, el exviceministro colombiano de Agricultura Santiago Perry, actual director de la organización Corporación PBA, señaló a Efe que las zonas rurales han sufrido en gran medida el conflicto y han sido escenario de un alto número de desplazamientos, concentración de tierras, destrucción de infraestructuras, una fuerte brecha social y falta de servicios básicos.

Ese mismo diagnóstico lo compartió el dirigente campesino Ricaurte Becerra, quien agregó la necesidad de reinsertar en la sociedad a los excombatientes de las FARC, muchos de ellos procedentes del medio rural.

El Gobierno y las FARC, que iniciaron las negociaciones de paz en 2012, llegaron a un importante acuerdo en mayo de 2013 sobre la compleja cuestión agraria, el primero de los puntos pactados en la agenda para el diálogo.

Para superar los efectos de una guerra que ha causado 220.000 muertos y 5,7 millones de desplazados, el año pasado el presidente del país, Juan Manuel Santos, recibió las propuestas de la llamada Misión para la Transformación del Campo referentes a la inclusión social de la población rural.

Perry, que integró ese grupo de trabajo, destacó que la iniciativa busca invertir un 1,2 % del Producto Interior Bruto (PIB) para dotar de servicios sociales a esas zonas, ayudar a los pequeños agricultores, desarrollar el territorio, mejorar la competitividad económica, proteger el medio ambiente y reformar las instituciones, que han quedado “debilitadas” en el campo tras medio siglo de conflicto interno.

“Se persigue un cambio de modelo mucho más igualitario y equitativo”, afirmó.

Además de dinamizar las áreas rurales e impulsar el mercado interno, Perry constató que aún falta por formalizar los títulos de propiedad en un 60 % de las tierras, algo en lo que “todos están de acuerdo” aunque avanza lentamente.

La necesidad de recursos económicos para apoyar esas nuevas políticas coincide con un contexto “adverso” por la caída de los ingresos por el petróleo, el enfriamiento económico en China y una posible recesión en Europa, apuntó Quintana, que ofreció el apoyo del FIDA ante las dificultades financieras que puedan surgir. (EFE/La Nación)