Ciencia

Colegios cerca al tráfico genera problemas cognitivos

El crecimiento de las funciones cognitivas esenciales para el aprendizaje es de un 7% anual en escuelas más “contaminadas” y del 11% en las menos.

ESPAÑA. Muchas escuelas están situadas en las proximidades de las calles más transitadas, con picos de contaminación del aire justo cuando los niños están en la escuela. Podría parecer que lo importante para el rendimiento de los chavales es lo que ocurre puertas adentro pero no sólo. Los niños que van a colegios cercanas al tráfico tienen un menor desarrollo cognitivo.

Según una nueva investigación, enmarcada en el proyecto europeo Breathe y liderada por investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona (CREAL), las funciones cognitivas, como la memoria de trabajo, progresan más lentamente entre los escolares expuestos a la contaminación del aire, lo que puede tener consecuencias en el rendimiento y el comportamiento.

Es decir, los contaminantes atmosféricos relacionados con el tráfico afectan al desarrollo cognitivo de los niños. Se sospechaba que la contaminación del aire era un neurotóxico para el desarrollo. En estudios previos con animales se había observado que la inhalación de partículas ultrafinas procedentes de aire de motor de escape y motor diésel provoca una expresión elevada de citoquinas y estrés oxidativo en el cerebro y un comportamiento animal alterado.

La exposición al aire contaminado relacionado con el tráfico durante el embarazo o la lactancia, cuando el neocórtex del cerebro se desarrolla rápidamente, se ha relacionado con retrasos cognitivos en niños. Las regiones del cerebro relacionadas con funciones ejecutivas, como la memoria de trabajo y la atención, situadas en gran parte de la corteza prefrontal y el estriado, han mostrado respuestas inflamatorias tras exponerse a la contaminación del aire relacionada con el tráfico. Contaminación y rendimiento escolar.

Los niños que asisten a escuelas con niveles altos de contaminación, tanto en la clase como en el patio, experimentaron un menor crecimiento de las funciones cognitivas esenciales para el aprendizaje, del 7% anual en contra del 11%, respecto a las escuelas menos contaminadas. “Estos resultados se confirmaron empleando medidas directas sobre el tráfico relacionado con los contaminantes en la escuela.

Esto puede tener consecuencias en el rendimiento escolar y el comportamiento”, explica Jordi Sunyer, investigador principal del estudio. La exposición a la contaminación en el embarazo se relaciona con retraso cognitivo del niño. (Internet/ La Nación)