Tecnociencia

‘Coffee nap’ o tomar café antes de la siesta, ¿ayuda a estar más activo?

Tomar siestas cortas tiene múltiples beneficios, tanto a nivel cognitivo como psicológico. En este punto, existen dudas acerca de si tomar café justo antes de dormirlas ayuda a afrontar con energía la tarde.

Opción a: después de comer, siesta. Corta y reparadora. Opción b: después de comer, café. Se suele elegir una de las dos. Pero, ¿y un remix de ambas alternativas? Opción c: después de comer, café y siesta. Es lo que se conoce como coffee nap, una práctica sobre la que CuídatePlus ha consultado con una experta para saber si es recomendable llevarla a cabo y si ayuda a mantenerse activo el resto del día.

De los beneficios que tienen las siestas cortas de entre 10 y 30 minutos o power nap ha dado cuenta la evidencia científica. “Son las más efectivas para evitar la inercia de sueño que tenemos a esa hora de la tarde”, afirma María José Martínez, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española del Sueño (SES), quien detalla que, además, el hecho de que estos descansos sean pequeños es lo que permite que la persona no se despierte con somnolencia o desorientación, algo que ocurre si se duerme demasiado.

Según la especialista, “los beneficios de rendimiento y de vigilancia de las siestas cortas están demostrados. A nivel cognitivo, van a mejorar la atención y el tiempo de reacción. En el plano psicológico, aumenta la tolerancia y la empatía”.

Acerca de la coffee nap, Martínez aclara que aunque no hay estudios que respalden esta costumbre, “tiene todo el sentido, puesto que en el momento en que va a actuar la cafeína, a los 15 o 20 minutos de tomarla, es cuando empezamos a espabilar de esa siesta”. “Podemos estar más activos justo cuando despertemos”, resalta la experta, quien, por otra parte, explica que el café también puede ayudar a otras personas a no dormir siestas mucho más largas.

¿Cómo actúa la cafeína en el cerebro?

Para entender cómo interviene la cafeína en el organismo y por qué ayuda a mantenerse despierto, es necesario conocer un compuesto que se va liberando conforme pasa el tiempo sin dormir: la adenosina. “La molécula que nos da energía es el ATP, que contiene tres fosfatos. Cuando se libera alguna de esas moléculas de fosfato, el ATP se convierte en ADP, es decir, en adenosina”, cuenta la experta de la SES. Así, cuanta más conversión de esta molécula que da energía para estar activos se produce y más se acumula el ADP, “más somnolencia vamos teniendo”.

La cafeína en sí no elimina la adenosina, pues eso sólo lo puede hacer el cerebro, pero sí logra que el compuesto no haga efecto en este órgano. “Mientras haya cafeína, la adenosina no puede adormilar ni dar somnolencia”, subraya Martínez.

Por qué no debes dormir mucha siesta 

Son dos los motivos por los que los especialistas del sueño no recomiendan dormir demasiado en la hora de la siesta. “El primero de ellos es que se inhibe la inercia de sueño por la noche, es decir, si dormimos mucho, eliminamos demasiada adenosina y pasamos a fases profundas de sueño. Por tanto, por la noche nos va a costar conciliarlo porque ya hemos hecho un ciclo a mitad del día”, apunta la experta, quien agrega que todo ello deriva en insomnio o en retrasar el momento de ir a dormir.

Por otro lado y abordando el tema de los ciclos del sueño, Martínez indica que cada uno de ellos dura entre 90 y 120 minutos y se divide en varias fases. En caso de dormir, por ejemplo, una hora, la persona puede despertarse en una fase de sueño profundo. “Esta es la razón por la que nos levantamos con esa sensación de desorientación o fatiga”, porque nos estamos despertando en mitad de una fase, “en un momento para el que no estábamos preparados, con el cuerpo desconectado del cerebro”, manifiesta. En cambio, el inconveniente de realizar un ciclo completo (dormir en todas sus fases) por la tarde es que se entorpece el sueño de la noche.

Por:  CUÌDATE PLÙS