Opinión

CINCO MINUTOS DE LUZ

Por: Lucy Angélica García/ Portoviejo

lucygarciachica@hotmail.com

 

 Alcanzando inspiración divina

Cuando somos libres de los viejos patrones y comportamientos que no nos funcionan, es saber que hemos recibido un regalo maravilloso. Es la capacidad de deshacernos de esos patrones, es deshacernos de nuestro viejo hombre(personalidad) es como mudar una vieja piel, y entrar a un nuevo ser. Es haber recibido un regalo en nuestro interior, y ese regalo es el amor. No hay límite en el amor que podemos dar desde nuestro potencial.

Dios en su palabra nos dice: “Santos seréis, porque santo soy yo” (Levítico 19–20)

Ósea, » eres santo porque el Creador es santo.» Entonces debes apropiarte de esta hermosa palabra, y por ende de saber quién eres.

Abre tu corazón y sé un canal de energía positiva para todo el que te encuentres, a la vez que tienes en cuenta que tú eres quién más se beneficia de este amor. El amor es lo que te traerá la dicha, la paz y las bendiciones que buscas. El amor es tu camino a la grandeza, la rectitud y la santidad. Nuestra decisión de ser un canal de amor o no, es lo que determina si finalmente permitiremos que nuestra santidad interior brille.

Y a fin de que alcancemos ese lugar, primero tenemos que saber que tenemos la capacidad y la habilidad de hacerlo. Desafortunadamente, lo que sucede es que el Lado Negativo, o el ego, nos dice que no podemos ascender mucho espiritualmente, que hay un límite; le creemos y no trabajamos para alcanzar ese nivel.

Sin embargo, cada uno de nosotros puede profundizar esa conexión, y es un proceso continuo que lleva toda una vida. Debemos saber y nunca olvidar que, sin importar dónde nos encontremos ahora en nuestro trabajo espiritual, cada uno de nosotros puede y está destinado a alcanzar ese nivel de Inspiración Divina. Necesitamos saber que aunque no sea mañana, o el próximo año, alcanzar este nivel está en nuestro futuro.

Que esta enseñanza nos ayude a cambiar la forma en la que conducimos nuestra vida, porque cuando no creemos que tenemos la capacidad para la «Inspiración Divina,» nos permitimos actuar de maneras que nos impiden llegar a ella.

Fuente: www.kabbalah.com