Opinión

Cielo e infierno…

 Dr. Miguel Palacios Frugone/Guayaquil

Amarte de la manera que te amo, solo es posible por amarte de la manera que te amo.

Es vivir un mundo de intensidades y pasiones, donde el cielo y el infierno son lo mismo.

Una lucha inacabable entre la razón y el corazón.

Un despacio espacio de mi alma dónde el sosiego no existe y lo único que se vive es la sinrazón del sentido sin sentido de toda la razón.

Tenemos abismales diferencias que nos separan y nos unen.

A veces te maldigo y otras te bendigo por lo que no me puedes dar y al mismo tiempo me das.

En un instante mágico la furia y el desasosiego se transforman en ternura y embeleso.

Nos amamos bajo el ilógico razonamiento de lo que no puede ser y cada día se hace más.

Si me pongo a repensar, divagaría entre la desesperación de no tenerte y la convicción de que nunca te tendré.

Es la dicotomía de mis entrañas donde la quietud no existe.

Una realidad donde solo está la tuya y es tan diferente a la mía, que parecería imposible poderlas juntar.

Mi necesidad de ti es más imprescindible que el aire para respirar.

Amarte u odiarte son destinos de un mismo camino.

Sin embargo; cuando me besas todo se vuelve una irrealidad que cambia todo.

Entonces te miro, me callo y suspiro.

Son instantes de una hermosa percepción, donde lo malo no existe y renace la convicción de que vale la pena seguir.

Te amo con pasión, locura y cordura.

Ni yo mismo sé por qué.

La razón de las sinrazones que razono; eres tú.