Internacional

CIDH denuncia que Chile hizo un «uso excesivo de la fuerza» en las protestas de 2019

El informe del organismo internacional evaluó los hechos ocurridos en octubre de 2019, cuando fueron reprimidos manifestantes chilenos que protestaron contra el modelo económico y reclamaron uno que garantice la salud pública, la educación y mejora de las pensiones.

Chile hizo un «uso excesivo de la fuerza» durante las protestas sociales que estallaron en el país en octubre de 2019, denunció este martes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

«Durante el estallido social se registraron hechos donde hubo un uso excesivo de la fuerza por parte del Estado, en detrimento del ejercicio al derecho a la protesta pacífica», señala la CIDH en su informe Situación de Derechos Humanos en Chile.

En octubre de 2019, los grupos de manifestantes se echaron a la calle para protestar contra el modelo económico y reivindicar uno que garantice la salud pública, la educación universal y una mejora de las pensiones. Y acusaban a la Constitución, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), de haber provocado desigualdades.

La respuesta del Estado a las manifestaciones a través de «los órganos encargados del orden, se caracterizó por patrones de violencia y el uso excesivo de la fuerza, que resultó en la pérdida de cinco vidas humanas por acción directa de agentes del Estado y 26 muertes en el marco del estallido social», así como de cientos de heridos, en particular con lesiones oculares, añade el texto.

Esto es «incompatible» con los estándares interamericanos de derechos humanos y las obligaciones internacionales de Chile, insistió la CIDH, órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La CIDH recuerda que en un Estado democrático las manifestaciones «no constituyen una amenaza al orden público», sino que fortalecen la participación política, pero también da cuenta de «actos de violencia que excedieron los límites de la protesta pacífica».

De las protestas nació una Convención Constitucional, encargada de redactar una nueva Carta Magna, que la CIDH califica de «respuesta democrática ante la crisis social a través del diálogo nacional» y dice que «es un paso histórico hacia la reconciliación y una oportunidad única».

La Convención redactará el nuevo texto que deberá ser validado en un plebiscito de voto obligatorio que debe convocar el Gobierno del presidente electo, el izquierdista Gabriel Boric, cuya investidura está prevista el 11 de marzo.

El informe de la CIDH se basa en una visita al país realizada del 25 al 31 de enero de 2020 con el propósito de conocer las causas subyacentes y las consecuencias de las protestas. Se publica 37 años después del último documento dedicado a un análisis integral de la situación de derechos humanos de Chile.

Autor:
Deutsche Welle