Opinión

Chuky Eight

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

Muchos recordarán la famosa sentencia que se dio en el caso del Diario El Universo que fue elaborada en pocas horas, gravada en un pendrive y que en argot ciudadano se conoció como Chuky Seven. El mamotreto condenó al Diario al pago de 40 millones de dólares y al Juez lo premió con la titularización del cargo.

El Presidente Correa ha tomado como un asunto personal la falta de sanción a los militares que, según él, lo ofendieron a través de las redes sociales, tanto es así que presentó una Acción de Protección para dejar sin efecto la Resolución del Consejo de Disciplina Militar de la Armada de no admitir un pedido en contra del Capitán Edwin Ortega.

La Acción de Protección presentada el día viernes 26 de agosto del 2016, contra la decisión que tomó el Consejo de Disciplina en el caso del Capitán Ortega, y que falló por inadmitir la demanda de Correa y Patiño, es considerada una consigna de los altos mandos militares para dejar en la impunidad a los soldados “antipatriotas que deberán salir de las FFAA”.

La Acción de Protección de acuerdo con nuestra Constitución tiene como propósito entre otros el garantizar la efectividad de los derechos personales. Remediar de manera urgente los derechos constitucionales que se hayan vulnerado por cualquier autoridad pública no judicial; contra políticas públicas que supongan la privación del goce o ejercicio de derechos y cuando la violación proceda de una autoridad particular. Evitar un perjuicio irremediable.

Desde el punto de vista de algunos juristas, la Acción de Protección tiende a ser una figura que las personas particulares usan en contra del Poder Público cuando hay vulneración de derechos. No es una acción para que sea empleada por el Estado. Bajo ninguna circunstancia una institución del Estado puede utilizarla contra otra institución del mismo Estado.

El día de la presentación de la Acción, dicen personas que estaban en el lugar, se dio un movimiento bastante anormal por la presencia de funcionarios muy cercanos a la Presidencia de la Republica, así como un despliegue de seguridad poco usual en los recintos judiciales.

El proceso recayó por “sorteo” en la unidad judicial civil de Guayaquil, integrada en ese momento por una Juez que estaba reemplazando a la titular, situación similar al caso Chuky Seven donde un juez subrogante fue el que dictó la sentencia.

Con seguridad estamos frente a un nuevo Chuky en donde la sentencia que se dictará posterior a la audiencia del miércoles 31 fijada para la tarde, estará previamente elaborada. Es difícil que luego de la sabatina 490 y lo indicado por Correa mediante su cuenta de Facebook calificando al Capitán Ortega de malcriado e irrespetuoso y al Consejo de Disciplina de estar negando la Constitución, se dicte una sentencia que no favorezca al Mandatario.

Vale recalcar que el Capitán Ortega a quien se estarían a punto de truncarle su carrera en la Marina, es un oficial con una hoja de servicio intachable que ostenta la Primera Antigüedad de su Promoción 53. Ha sido Comándate de Compañía, Capitán de Puerto, observador militar para las Naciones Unidas; participó activamente en los rescates en el terremoto último en Manta y Canoa; posee múltiples títulos y cursos y es autor de artículos y ensayos sobre actividades subacuáticas y de seguridad. Condecorado por actos distinguidos con la Moran Valverde en grado de caballero entre otras distinciones.

Veremos cómo se da el fallo. ¿Prevalecerá la metida de mano en la justicia?

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