Internacional

Choques entre el ELN y el Clan del Golfo en Colombia dejan muerte y desplazamientos forzados

La ONU expresó su preocupación por los enfrentamientos entre grupos armados. La Defensoría del Pueblo alertó que los habitantes en Juradó (Chocó) viven una «grave situación humanitaria».

La oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos está preocupada por el confinamiento, desplazamiento masivo y amenazas contra decenas de familias en el departamento del Chocó, al noroeste del país, en donde se registran continuos enfrentamientos entre narcoparamilitares de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidos como Clan del Golfo, y guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

«Nos preocupa el confinamiento, desplazamiento masivo y amenazas en contra de familias indígenas emberá del municipio de Juradó, Chocó, derivados de los enfrentamientos entre grupos armados no estatales ocurridos entre el 9 y 13 de diciembre«, señaló la oficina de la ONU el jueves a través de la red social X.

El organismo también condenó «el reclutamiento forzado de una niña», que luego fue dejada en libertad, por uno de los grupos irregulares. «Nos preocupa que estas acciones violentas puedan extenderse a otros municipios del pacífico chocoano», agregó el organismo.

Entre tanto, hizo un llamado «a los grupos armados no estatales», a respetar el derecho humanitario internacional y los derechos humanos. Además, recordó que el Estado colombiano tiene «la obligación», de «prevenir los reclutamientos forzados de niños y niñas menores de 18 años».

«Grave situación humanitaria»

La Defensoría del Pueblo de Colombia advirtió durante la semana que los habitantes del municipio Juradó, viven una «grave situación humanitaria» tras verse obligados a confinarse en sus viviendas, debido a los mencionados enfrentamientos.

La situación en esa región, explica la Defensoría, afecta a miembros de varias comunidades como la Eyazaque, del resguardo indígena Nusí Purrú, que fueron amenazadas por los grupos irregulares; así como los habitantes del Cedral, que quedaron en medio del fuego cruzado.

De igual forma los residentes de Amba Patato han recibido amenazas y señalamientos de ser informantes de los bandos en disputa. Estas acusaciones provocaron el desplazamiento forzado de 137 personas (27 familias) hacia el casco urbano de Juradó, localidad en la que fueron asesinados una mujer indígena y un adulto mayor, en medio de los combates de los irregulares.

Fuente: RT Actualidad ( foto RCN)