Opinión

César Escobar

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

Se ha ido el “Chorizo”, un sobresaliente jinete, inmejorable amigo, hombre bondadoso, educado, atento, servicial, uno de los hermanos que me dio la vida. Nos conocimos hace 58 años, amigo de mi familia, jugó con mis hijos desde que eran unos niños y más de una vez los llevó a pasear en sus coches, dando “la vuelta a la manzana”.

Me ayudó en la revista “El Derby” desde sus inicios en 1963, me acompañaba a hacer los programas de televisión, me visitaba casi a diario en la Dulcería y hasta hacia entrega de tortas a domicilio en mi camioneta y las famosas cenas de Navidad, con pavo vivo incluido, que me hizo merecedor del mote de “pavo hermoso por los “cuentos, que le metía a los clientes diciéndoles que eran los mejores del mundo…

Cuántas historias de contar, cuantas anécdotas de recordar, hasta el último día de carreras en el Buijo saludamos y conversamos. Hoy debemos estar en el Hipódromo Celestial explicando a don Ricardo Fiore como perdiste en aquella vez con Capo di Monte II , recordando con el Ing. Miguel Salem aquella épica victoria de Aladino sobre Arraigo al filo de la noche, acompañado del querido Vicente Madero con el cubo de los dados en la mano jugando Hinder y el Programa de Carreras recibiendo cenizas del cigarrillo que aplacaba los nervios. Cuando estuvo grave, abril de 1980, al abrir los ojos estuve vi de manera borrosa tu cara y la del don Jorge Calderón que habían estado durante horas esperando despertara tras salir de terapia intensiva.

Necesitaríamos cincuenta o cien espacios como éste para poder relatar parte de nuestras vivencias. Te llegue a querer tanto que acepté junto a mi difunta esposa Sara, apadrinar a tu hija mayor, Grace Margarita.

El Señor te ha llamado, disfruta de Santa Gloria.

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