Economía

Celulares, cigarrillos y ropa, las estrellas del contrabando

La venta de mercadería ilegal genera un negocio de US$43.000 millones en el cruce entre Argentina,Brasil y Paraguay.

En Argentina, los celulares, los cigarrillos y la ropa falsificada ocupan el podio del contrabando. Buena parte de esos productos, especialmente los cigarrillos, ingresan por la Triple Frontera que conecta Puerto Iguazú (Argentina), Foz de Iguazú (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay).

Días atrás Foz de Iguazú fue la sede de un seminario sobre los alcances del contrabando, organizado por el Enecob, una entidad brasileña que reúne a representantes de medios de comunicación. Allí, Edson Vismona, presidente del Instituto Brasileño de Ética Competitiva (ETCO), sostuvo que “el crimen organizado está instalado en la Triple Frontera” y estimó que por el contrabando estas bandas obtienen ingresos anuales por US$43.000 millones. “La evasión genera pérdida de competitividad y les permite a los contrabandistas tener una ganancia contra la que es imposible competir”.

Pero el tema de la Triple Frontera no se reduce al contrabando, ya que según los expertos, este tipo de delitos abre las puertas al lavado de dinero. En concreto varios de los expositores hicieron referencia a los carteles de droga que operan en Brasil, como el PCC (Primer Comando Capital) —que ya estaría instalado en la zona fronteriza— y remarcaron que el negocio no depende del contrabando hormiga, sino de grupos criminales con alta logística y poderío económico.

En Brasil, el 48% de los cigarrillos que se venden son de contrabando. En Argentina, esa participación es del 14%. El argentino Juan Félix Marteau, especialista en criminalidad financiera, reforzó que el “el crimen organizado desarrolló un modelo de negocios para transformar dinero sucio en plata lícita”.

En los cigarrillos, el contrabando se potencia por la enorme disparidad impositiva: mientras en Argentina la carga tributaria sobre el producto llega al 80%, en Brasil es del 70% y en Paraguay es del 16%. Así, en el país vecino hay 35 plantas instaladas que producen básicamente para los mercados vecinos, un negocio que movería al año US$3.000 millones.

Según Sergio Piris, presidente de la Asociación Antipiratería, Argentina pierde $15.000 millones por la evasión impositiva a partir de la venta de productos truchos en ferias callejeras.Solo la venta de tabaco de contrabando genera bajas para el fisco por $6.000 millones.

A partir de los relevamientos de CAME, Piris sostuvo que la venta ilegal de mercadería a través de los manteros y de ferias paralelas mueve $71.500 millones al año. “El 40% de la industria textil es ilegal”, describe.

“No hay relación directa entre la expansión del crimen organizado y la desigualdad social. El crimen se relaciona con la debilidad institucional”, señala Douglas Farah, especialista en crimen organizado. Para Vanessa Neumann, presidente de la consultora Asymmetrica, “Ciudad del Este es el mejor centro de lavado de dinero, del que participan organizaciones criminales de todo el mundo”.

Celulares en alza

En el caso de los celulares, los fabricantes argentinos remarcan que “desde 2015 la producción decayó y empezó a suplirse la demanda por cualquier tipo de canal”. DesdeAfarte, la entidad que agrupa a las empresas fabricantes de electrónicos, destacan que el contrabando de celulares ya representa el 30% del mercado y el año pasado implicó una pérdida para el fisco de $3.000 millones. El mercado oficial de celulares es de entre 10,5 y 11 millones unidades y se calcula que ingresan otros 3 millones de contrabando al año. “No estamos hablando de la gente que viaja y trae un celular desde el exterior, sino de organizaciones que ingresan de manera clandestina miles de celulares que se embarcan en containers desde hubs como Miami y Panamá”, apunta Federico Hellemeyer, presidente de la entidad.

Desde una de las principales marcas que se fabrican en Argentina confirman que el contrabando de celulares se popularizó en los últimos años. “Hoy ya se pueden encontrar teléfonos ilegales en las vidrieras de los locales de la calle Florida”.

Con el fin de terminar con el problema, desde el año pasado viene circulando la idea de armar un listado con todos los IMEI—el número de identificación de cada aparato— legales que existen en el país para separar la paja del trigo y dejar sin servicio a todos los ilegales. Pese a los anuncios, la medida no termina de cuajar.

“Los operadores no empujan la norma porque serían ellos el fronting del problema y no quieren hacerse cargo del enojo de los usuarios”, deslizan los fabricantes. “Los celulares son aparatos chicos. En una valija podés traer fácilmente US$50.000. Es un producto de altísima rotación, por lo que tiene todas las características para ser la estrella del contrabando. Con lo extendido que está hoy el sistema, es probable que haya consumidores que compren en comercios legales productos de contrabando sin saberlo”.

El titular de Afarte dice que el contrabando “vienen desde hace tres años en una tendencia creciente. Es de imaginar que continúe en el transcurso de este año en cifras similares, o incluso un poco más”. Para Hellemeyer, “la forma más certera de combatir el contrabando es con una política agresiva de precios. Hoy las marcas vienen con precios más bajos de los históricos. Pero brecha va a haber siempre, porque al no pagar ningún impuesto, lo ilegal va a ser siempre más barato. Hoy muchas ventas ilegales se hacen a través de los grandes market places de comercio electrónico, donde la venta ilegal se blanquea y hasta se puede financiar con tarjeta”.

Para Bruno Drobeta, director comercial senior de la división Mobile de Samsung Argentina, “para nosotros que tenemos el 70% del mercado, el contrabando es una problemática.Para paliarlo estamos trabajando para seguir reduciendo los precios con relación al mercado internacional y para aportarle más valor agregado al consumidor. Mejores servicios postventa y mejores planes de financiación. Hoy un consumidor puede entregar un teléfono usado en parte de pago. Esto lo vamos a reforzar con el lanzamiento del S9”.

Germán Greto, presidente de Motorola Argentina, señala que “el problema del contrabando nos afecta sobre todo en la relación con el consumidor final. Hoy están entrando una gran cantidad de productos que no están homologados.Y los consumidores recién se enteran cuando vienen a reclamar por mal funcionamiento o por un servicio postventa. Eso impacta en la marca porque el cliente piensa que no le estamos dando un servicio como corresponde”.

Para Greto, el impacto del contrabando en el mercado de celulares oscila entre el 20% y el 30%, según el momento del año. “Para combatirlo, nosotros venimos trabajando en mejorar los precios y así la diferencia con los productos que se venden de contrabando se fue achicando. Este año nuestra política fue mantener los precios previos a la devaluación, con lo que el gap seguramente se achicó aún más. Y eso nos permite ir ganando espacios. Nuestro market share viene creciendo localmente, ahora tenemos el 20 o el 21%”.

EL CLARIN