Opinión

Castillo de naipes

Luis Hidalgo Vernaza

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Un viejo dicho popular dice que: “El que tiene plata hace lo que quiere.” Y es lo que ocurrió con el Gobierno de la revolución ciudadana por el lapso de 8 años en forma ininterrumpida. Gozaron de grandes recursos como consecuencia de los altos precios del petróleo y de las recaudaciones tanto por el SRI, como por Aduanas. La bonanza se terminó y es tiempo del ajuste.

El Gobierno tratando de mantener esa calma que ya nadie le cree, busca que las medidas a tomar para paliar la baja de ingresos vayan por el lado de la “optimización institucional”, que consiste en suprimir o fusionar ciertas entidades del Ejecutivo, sin que cunda el pánico. La Senplades será la que deberá entregar la solución al tema, no obstante que dice que tiene 8 años revisándolo, tiempo en el cual la burocracia ha crecido significativamente. (?)

Algunos economistas han considerado que es muy difícil el no llegar a un despido importante de empleados del sector público. Con la creación de los nuevos Ministerios y Secretarías que suman como 36, los gastos subieron en forma impresionante debido a los sueldos, viáticos, viajes, etc., no se diga los asesores que tiene cada ministro, cuya lista se publicó en un medio de comunicación, dejando boquiabierto a muchísima gente.

La estructura creada por el Ejecutivo parece que se derrumba como castillo de naipes. Es sabido que al castillo si le tocas ciertas cartas corre el riesgo de que colapse, por lo tanto el trabajo de Senplades no será sencillo, tendrá que tocar las instituciones y la burocracia sin causar un caos. No puede disminuir ni militares, ni policías, sin que se le repita un 30S. Por el lado de profesores y médicos, tampoco es muy factible, ya que hay deficiencia de maestros por las tan renombradas escuelas del milenio, y los médicos cubanos no serán regresados a su país pese a que se dice ganan más que los criollos.

En el Sector Público hay aproximadamente 472.000 funcionarios con nombramiento permanente, es decir los que tienen un poco más seguro la chamba, y los ocasionales que están bajo la figura de Contrato. Los Servidores Públicos agrupados en la Confederación, ya están sugiriendo que el recorte debe ser por el lado de los de contrato, pero el Presidente Correa no está dispuesto a ir por ese camino, le restaría votos y popularidad para las próximas elecciones.

Para que el castillo de naipes no se desmorone, no sólo se deberá recortar por el lado de la burocracia, sino también por las grandes obras proyectadas, algunas calificadas de faraónicas como: Yachay, la refinería del Pacifico, etc… Es imprescindible que se de un marco de confianza para que pueda funcionar el Proyecto de Alianza Público- Privado, para que las empresas nacionales o extranjeras estén dispuestas a meter el hombro, de otra forma el panorama se pinta negro, no sólo por lo petrolero a la baja, sino por las cenizas del Cotopaxi y los nubarrones del Fenómeno del Niño.

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