Opinión

CASO PROGEN Y LA IMPARCIALIDAD

MSc. Brenda Mendoza Pimentel
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO

 

 

El caso PROGEN ha dejado demasiadas preguntas y, sobre todo, una lección que Ecuador conoce de memoria: cuando se trata de dinero público, la justicia no puede funcionar con una balanza que pese distinto según quién esté sentado frente al juez. La Fiscalía investiga presuntas irregularidades en contratos de emergencia entre CELEC y Progen, con un supuesto perjuicio que supera los USD 100 millones.

Aquí debe existir imparcialidad absoluta. Si alguien tuvo responsabilidad, que responda ante la justicia; pero si alguien no la tuvo, tampoco debería convertirse en culpable por asociación, por conveniencia política o simplemente porque “algo habrá tenido que ver”.

En Ecuador, a veces parece que la justicia llega con lupa para unos y con telescopio para otros. Y eso, además de preocupante, ya parece parte del paisaje nacional. Investigar a fondo es necesario, pero investigar no significa condenar anticipadamente.

La ciudadanía merece conocer quién decidió, quién aprobó, quién recibió y dónde terminó cada dólar, con pruebas y no con rumores.

Al final, la verdadera justicia no consiste en encontrar culpables a cualquier precio, sino en encontrar la verdad, aunque esa verdad incomode a poderosos, funcionarios, empresarios o amigos del poder.

Porque cuando la justicia pierde la imparcialidad, no solo se pierde un caso: se pierde la confianza de todo un país.