Ciencia

El caso del joven que vivió atrapado en su cuerpo durante dos meses

Una de las peores situaciones que podemos imaginar es la de estar “atrapados” en nuestros cuerpossin poder realizar ningún movimiento y teniendo plena conciencia de lo que ocurre afuera. Hace más de tres años Juan Torres tuvo esta terrible experiencia y, sin embargo, pudo liberarse para contarlo.

Una noche en la que Juan llegaba de una fiesta, sufrió un paro respiratorio. Inmediatamente su madre Margarita, llamó a una ambulancia que después lo trasladaría a un hospital. Allí los médicos hicieron todo lo posible por mantenerlo con vida, pero cada vez se hacía mas difícil, hasta el punto en que llegaron a decir: “se nos va“.

Sin embargo, Juan pudo ser estabilizado. Los médicos se dirigieron  a Margarita para hacerle saber que su hijo estaba vivo, pero en estado vegetativo, lo cual apuntaba a que la recuperación estaba fuera de las posibilidades.

Lo increíble es que Juan estaba en la misma habitación y de hecho escuchó todo lo que el doctor le dijo a su madre. Este tenía plena conciencia de lo que ocurría, pero no podía mover ni sus ojos, ni llorar. Generalmente los pacientes con síndrome de enclaustramiento pueden mover sus ojos para comunicarse, pero este no fue el caso de Juan. En este estado Juan permaneció durante un poco más de dos meses.

Un día, de forma extraordinaria y repentina, logró reírse de una frase que le dijo su madre. Él mismo dice: “Estaba fuera y entonces mi madre dijo algo como Juan, tú siempre serás mi pequeña Blancanieves… y yo me reí “. Esto despertó una alegría eufórica a su alrededor, puesto que se sabía que estaba de regreso.

A partir de allí, Juan empezó a hablar y a moverse y en el presente se encuentra estudiando Ciencias Naturales en una universidad. El siguiente reto que tiene que realizar es volver a caminar.

Los médicos no se logran explicar del todo como ocurrió este “regreso”. Mientras estaba “enclaustrado”, a Juan le hicieron todo tipo de pruebas para comprobar si respondía a estímulos, pero ni siquiera sus ojos respondían. Este síndrome se presenta como una complicación para diferenciar entre los pacientes que quedan en estado vegetal y aquellos que se encuentran prisioneros de sus cuerpos.

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