Economía

Cascabel promete ser una de las minas más grandes de Ecuador, pero depende la consulta ambiental

La mina cuenta con reservas comprobadas de 3,2 millones de toneladas de cobre, 9,4 millones de onzas de oro y 28 millones de onzas de plata.

El 5 de junio de 2024, la empresa australiana SolGold y el gobierno ecuatoriano firmaron el contrato de explotación de la mina Cascabel. Se trata de un proyecto prometedor, pues sus grandes reservas de oroplata y cobre significarían más de USD 6 700 millones para el país, únicamente por concepto de impuestos.

A ello se sumarían otros USD 4 200 millones de inversión por gastos de capital, previstos durante los 28 años de vida útil de la mina, y los montos podría ser mayores. Luis Mario Sánchez, vicepresidente del grupo SolGold en Ecuador, señaló que estos primeros cálculos «son muy conservadores», por lo que los beneficios seguramente se incrementarán.

La Cámara de Minera comparte este criterio. María Eulalia Silva, presidenta del organismo, sostuvo que este es el proyecto de inversión más grande que ha recibido el Ecuador en su historia, por lo que considera que los beneficios «van a ser enormes».

Cascabel cuenta con reservas comprobadas de 3,2 millones de toneladas de cobre, 9,4 millones de onzas de oro y 28 millones de onzas de plata, lo que la convierten en una de las 20 minas más importantes de Latinoamérica y la mina de cobre más grande del Ecuador.

¿Cómo impactará al país este proyecto?

Cerca de 4 000 fuentes de empleo

Freddy Cevallos, experto tributario, explicó que, además del aporte económico directo a la caja fiscal, por concepto de impuestos, este tipo de iniciativas despierta el interés de inversionistas nacionales y extranjeros, lo que se traduce en mayor inversión.

Al estar ubicados en zonas alejadas de las grandes urbes, la instalación de estos proyectos requiere de un gran aparataje.

«Mañana, alguien de la localidad va a abrir un comedor para proveer de alimentos, y poco a poco se va a tecnificar. Pero también un gran constructor estará interesado en ejecutar las vías de acceso al proyecto; otro buscará proveer de equipos de seguridad a los trabajadores, y así se abren caminos para muchas áreas complementarias», señaló Cevallos.

Este no es un criterio lejano, Ecuador ya tiene al menos dos experiencias de este tipo, con la construcción de las minas Fruta del Norte (FDN) y Mirador, en Zamora Chinchipe, y el impacto es tangible. Así lo consideró Juan José Herrera, gerente senior de sostenibilidad de negocios de Lundin Gold, operadora de Fruta del Norte.

Según el gerente, la fase de construcción de la mina es la que mayor impacto tiene para las zonas de influencia y el país en general, pues requiere de mano de obra e inversión intensivas. Durante los tres años que tomó la construcción de FDN, por ejemplo, se requirió casi 4 000 trabajadores directos e indirectos.

Herrera añade que al menos 30 industrias adicionales se fortalecieron a partir de la construcción de Fruta del Norte. Y hoy el cantón Yantzaza, donde se asienta la mina, es de los más dinámicos en cuanto a salarios, por la formalización de empleo.

Un escenario similar se prevé en Imbabura, donde operará Cascabel. Luis Mario Sánchez indicó que estiman que la fase de construcción genere entre 3 000 y 4 000 fuentes de empleo, directas e indirectas. Esto y la inversión proyectada permitirán el crecimiento de entre un punto y un punto y medio del Producto Interno Bruto (PIB) de la provincia, mientras el de Ibarra incluso podría triplicarse.

Impuestos y regalías

El crecimiento será posible con la adecuada inversión de los recursos, asegura María Eulalia Silva.

Se prevé que en los 28 años de operación de Cascabel se generen regalías de USD 1 611 millones y el 60 % de ese monto se destinará a gobiernos locales de las zonas de influencia, según lo determina la normativa actual. Además, SolGold entregará al Estado, en tres años, USD 75 millones de regalías anticipadas; el primer desembolso se hará al iniciar la fase de construcción, prevista en 2026.

Por ello, a criterio de Silva, es necesario que las autoridades locales cuenten con las capacidades y herramientas adecuadas para gestionar estos recursos.

Aunque parezca prematuro, en este punto ya se contempla la estrategia de salida de la mina. En el caso de Fruta del Norte, Juan José Herrera señaló que, desde el inicio, se consideraron acciones para que la población no dependa únicamente de la actividad minera, sino que diversifiquen su producción.

Para él también es importante que los Gobiernos Autónomos Descentralizados fortalezcan sus capacidades para gestionar adecuadamente sus recursos y que estos se traduzcan en vialidad, servicios básicos, proyectos sociales y conectividad.

Aún hace falta la licencia ambiental

Para que el proyecto se cristalice, señaló el abogado ambientalista Gustavo Redín, aún hacen falta algunas acciones, como la licencia ambiental de explotación y contar con la aprobación de la población impactada, para lo cual es necesario realizar una consulta ambiental.

¿Cuál es el plan de la minera? Luis Mario Sánchez explicó que en los dos años previos al inicio de la construcción de Cascabel se completarán los estudios de diseño de mina, a la par de preparar proyectos de inversión social y educativo, para que la población cuente con la capacitación necesaria para dar soporte en la construcción de la mina.

Por:  Ecuavisa