Deportes

Carlos Aguirre Avilés

Un Turfman de excepción

GUAYAQUIL. Más de un gratísimo recuerdo vendrá a la memoria de miles de aficionados al turf que mantuvieron el privilegio de conocer y alternar en alguna oportunidad con el Personaje que pone en blanco y negro nuestra Revista en el presente número, Don CARLOS ALBERTO AGUIRRE AVILÉS.

Don Carlos fue el segundo de los trece hijos del matrimonio de don Juan X. Aguirre Oramas y doña María Avilés Elizalde, prestantes miembros de la sociedad guayaquileña en una época que el turf se adentraba en el corazón de los porteños que lo vivían intensamente al sur de la ciudad, en el barrio del Astillero para ser más precisos.

Cuatro mujeres y nueve varones, don Carlos, el mayor de éstos, acompañó desde muy niño a su padre que era dueño del stud “Chantilly” y tenía al gran ARROL, uno de los mejores caballos de la época que brindó sensacionales duelos con su hermano ALONE, éste de don Enrique Guzmán Aspiazu, su compadre y gran amigo.

Dicen los apuntes de la época que ver llegar a don Juan y sus trece hijos al hipódromo era todo un acontecimiento , desde Carlos hasta Miguel, pasando por  Juan, Martín, Antuco, Pepe, Xavier, los mellizos Eduardo y Ernesto, con sus cuatro hermanas, María,  Mercedes, Jovita y Teresita, todos, absolutamente todos, vivían la hípica de manera intensa, incluyendo a la señora María, que a veces con una fusta en mano corregía las picardías de los varones menores, en especial de Miguel, el más inquieto de todos.

SUS PRIMEROS CABALLOS

Don Carlos “Se arrimó” a su tía materna Isabel en la cuadra “La Ramada” que defendían entre otros las rendidoras  Burilada y Oh La La, viniendo luego la nacional La B.B. que diera candela en las primeras Condicionales para ejemplares nacidos en el país con Asombro, Bohemia, Bananita, Tempestad, Calandria, etc.

Pronto formó su primer Stud, solo sin socios, y le puso el nombre de la cuadra de su señor padre, “Chantilly”, la de la blusa celeste, crema y rosado, que había heredado su hermano Pepe, fallecido en octubre de 1965, en la que lucieron entre otros DISCRETA, IMPERATOR Y KURT, MONTENEGRO, aún con los colores de “La Ramada”, dio muchas satisfacciones a don Carlos que luego tomó, repetimos el “Chantilly” en el que destacaron excelentes corredores de la talla de GALANTO, un hijo de Penny Post ganador clásico en el primer lote, ALMIRANTE, el potro SOLAZO, la linajuda CONCILIADA, junto a Él Toto los últimos hijos del gran padrillo Tale Of Two Cities, varias potrancas chilenas que luego fueron destinadas a la reproducción, entre ellas Bagaya, Panopita, Cromada y varias más.  Vino la época de los nombres en desgracia, DILUVIO, VENDAJAL, CATACLISMO, CICLON, TIFON, MAREMOTO Y TERREMOTO, DESTACANDO LOS TRES ÚLTIMOS QUE LLEGARON A LA SERIE SUPERIOR CON GRAN SUCESO.

De Chile importó a la sobresaliente NAYAHUE, al momento la mejor yegua de los hipódromos santiaguinos, al campeón NINO MORI,  hijo del campeón de los  padrillos en el mismo país, APRIL FOOL, que junto al alazán JUANITO poco menos hicieron tabla rasa en el calendario clásico de los últimos años del hipódromo de Mapasingue y en el de Salinas.

EL HARAS “LAS COLINAS”

Producto de su gran amor por la hípica tomó muy en serio la Crianza de Caballos fundando en la zona de Manglaralto el Haras “Las Colinas” que entrego a la afición dos Triples coronados, DICTADOR (Black Ruler y Tragedia) y CAYUGA (Juanito y Bagaya).

Mejor aporte imposible, Don Carlos fue Criador de decenas de buenos ganadores, hijos entre otros de TERREMOTO, MAREMOTO y los antes mencionados ganadores de la Triple Corona Nacional.  El prematuro deceso de Don Carlos significo un duro golpe para la  afición hípica del país y para la buena marcha de nuestro turf habida cuenta que, repetimos, sobresalió en los distintos campos del mismo.

PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE PROPIETARIOS Y CRIADORES DE CABALLOS F.S.C. DEL ECUADOR

Don Carlos fue el quinto titular de la Asociación siguiendo la huella trazada por Federico Ward Darwich, Ricardo Fiore Roffredo, Julio Chevasco Navarro y Fernando Lebed Sigall, asumiendo para el periodo 1961-1962, luego entre 1961-1966 y finalmente 1970-1972, destacando entre sus logros  además del fortalecimiento institucional y económico, la remodelación del Club House y su ampliación, varias importaciones de productos chilenos de dos años, caballos peruanos provenientes de Chiclayo y lo antes señalado, la presencia en el “Santa Cecilia” del gran LEGUISAMO.

EL “PUENTE SALVADOR” TRAS EL CIERRE DE BUIJO.

Los momentos más duros de la reciente historia de nuestro turf se vivieron cuando comenzó a vislumbrarse el cierre de Buijo, en momento de tomar decisiones y don Carlos  junto a Miguel Salem y Raúl Lebed fueron las piezas claves con Antonio Aguirre Avilés para construir en el tiempo  record el luego bien llamado “Carlos Aguirre Avilés, hipódromo que fue el gran salvador de nuestra hípica hasta retornar dos años después al ovalo de Samborondón , superando el gravísimo desastre que ocasionó el Fenómeno del Niño” al que hicieron frente un importante grupo de aficionados liderados por los cuatro caballeros antes mencionados.

Todo esto como para confirmar cuanto significó don Carlos en el turf ecuatoriano.  PROPIETARIO, con “La Ramada” junto a su tía Isabel Avilés Elizalde, disfrutando los éxitos de OH LA LA, BURILADA y el utilísimo MONTENEGRO, continuador de las victorias del “Chantilly” de su señor padre don Juan X. Aguirre Oramas cuando ARROL, TOLE TOLE Y DON CALDERON, entre otros, eran las estrellas del viejo Jockey Club en sus distintas etapas, y de su hermano Pepe, que mantuvo la tradición ganadora con IMPERATOR, DISCRETA Y KURT, los mejores del momento, y ya solo, único dueño, de los grandes corredores que mencionamos antes, al que unimos el nombre de MIMO, legitimo primera serie en Chile que , hay que decirlo, no estuvo a la altura de sus antecedentes aun cuando ganó alguna carrera en nuestro medio.  CRIADOR  de los buenos, ganando dos TRIPLES CORONAS con productos nacidos y criados en “Las Colinas”, DICTADOR (1981) y CAYUGA (1984), contó con la valiosa ayuda de su hijo Francisco, fallecido de manera trágica.

DIRIGENTE, de primerísimo nivel, más de una vez Director del Hipódromo y en tres periodos al frente de la Institución que reúne a Propietarios y Criadores con gran suceso.

AFICIONADO, como muy pocos, no apostador, su afición eran las carreras y que sus caballos respondieran siempre la confianza de todos, periodistas, apostadores, etc.

TODO UN EJEMPLO DE LETALTAD AL TURF, viviendo a diario su gran pasión y amor al puro de carreras, entregando tiempo, dinero y persona, como solo los hacen los grandes. Sin ánimo de molestar a nadie… le haremos alguna vez una Carrera Clásica a tan importante y querido turfman o seguiremos invitando a “degustar” bocaditos a verdaderos DESCONOCIDOS DE LA HÍPICA?. (SILVIO DEVOTO)