Ciencia

Caras de los fetos parecen reaccionar al hecho que la madre fume

En el estudio, los escáneres en 4-D muestran más movimientos de la boca y más tocamientos faciales en presencia de la nicotina.

REINO UNIDO. En un nuevo estudio, los escáneres en 4-D de las caras de los fetos mostraron diferencias en la expresión entre aquellos cuyas madres fumaban y aquellos cuyas madres no fumaban.
Los investigadores británicos creen que las diferencias en los movimientos faciales de los fetos podrían indicar el daño provocado por fumar durante el embarazo.

“La tecnología hace que ahora podamos ver lo que antes no se veía, al revelar cómo afecta el hecho de fumar al desarrollo del feto de algunas maneras que no nos damos cuenta”, dijo el coautor del estudio, Brian Francis, en un comunicado de prensa de la Universidad de Durham.

“Esto es una evidencia más de los efectos negativos de fumar durante el embarazo”, dijo Francis, profesor en el departamento de matemáticas y estadística en la Universidad de Lancaster, en el Reino Unido.

En el estudio, los investigadores realizaron escáneres de ultrasonido en 4-D a 20 fetos en cuatro momentos distintos entre las 24 y las 36 semanas de embarazo. Cuatro de las futuras madres fumaban un promedio de 14 cigarrillos al día, y el resto no fumaba.

Los escáneres mostraron que los fetos cuyas madres eran fumadoras tenían unas tasas mucho más altas de movimiento de la boca que aquellos cuyas madres no fumaban.

Los escáneres también mostraron que los fetos cuyas madres eran fumadoras necesitaron más tiempo para reducir la frecuencia de tocamientos faciales que los fetos cuyas madres no fumaban.

Esto podría deberse a que fumar durante el embarazo afecta al desarrollo del sistema nervioso central del feto, según los autores del estudio.

Al igual que las investigaciones anteriores, este estudio halló que el estrés y la depresión de las mujeres embarazadas también tenían un impacto significativo en los movimientos fetales. Pero incluso en las mujeres embarazadas con estrés y/o depresión, los movimientos de la boca y los tocamientos eran más numerosos en los fetos cuyas madres fumaban, indicaron los investigadores. (Internet/ La Nación)