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Caraguay, lleno de tradición

El dulce aroma dela vainilla se mezcla con el olor a mariscos, chifles, comida que se expenden en el tradicional Mercado Caraguay, ubicado al suroeste de Guayaquil.

GUAYAQUIL. Para muchas personas llegar al mercado  Caraguay, ubicado en el barrio Cuba, más que una necesidad es una tradición, donde cientos de comuneros llegan a ofrecer cangrejo, concha, camarón, pulpo, calamar, pero en espacial pescado.

Ellos provienen de los diferentes caseríos asentados a orillas del río, incluso de la isla Puná. Llegan de Puerto Roma, Los Cerritos, Buena Vista, Chupadores Grande, Santa Rosa, El Conchal, entre otros, para ofrecer sus productos en el mercado.

Juana García, de 52 años, ama de casa, vive Sauces 6, sin embargo, para realizar  las compras cada semana toma la metrovía que la deja cerca de este centro de abastos para realizar sus compras. Ella prefiere el dorado, el camarón y el bonito.

Mientras que este olor se mezcla  con el trajinar de las ventas del encocado,  pescado frito, pollo hornado, bandera, las cazuelas, los ceviches mixto, ceviche ruso y sopa marina.

Raquel Fuentes, cliente  desde 1984.  Recuerda que antes de ser  mercado era la Feria Caraguay, donde se presentaban artistas como Daniel Santos y también se organizaban corridas de toros.

Aquí, los comerciantes que están conformados por 90 puestos y 180 comerciantes mayoristas trabajan de  20h00 a  06h00.

María Franco, de 52 años, es otra comerciante. Menciona que de la venta diaria obtiene entre $300 y $400, pero  los días que no son ‘buenos’ –según ella–, solo gana $200.

Janina Pisfil, ayudante de María Franco, es una experta en el expendio de camarones. “Los hay de muchas clases: el juvenil, small, pomada, langostino, grande, pelado y más”, refiere.

Desde este centro de acopio,  también se distribuye  mariscos a toda la provincia, como Vinces en la provincia de Los Ríos como José Rodríguez, vendedor de marisco en el mercado de ese cantón.

Él visita dos veces a la semana este mercado para adquirir dorado, picudo, camarón y conchas que luego las venden allá. “Aquí es más barato, siempre vengo y trato de llevar lo que se pueda”.

Mientras que en los muelles, alrededor de 120 canoas prestan el servicio de transporte no solo a los pescadores, sino a las personas que habitan en los recintos La Salina, La Roma, Santa Rosa, Chupadores Grandes, Los Cerritos, Santa Rosa, Buena Vista, El Conchal, San Vicente, Santo Domingo, y otros,  que están asentados en las orillas del río Guayas. (DO/La Nación)